sábado, 18 de julio de 2015

Una familia desunida

Cuando intento explicar a mis ancianos padres lo que está sucediendo en Europa, siempre escojo el símil de una familia, como puede ser la nuestra. Y para que les quede claro a ellos, y a mí, intentaré describir la coyuntura europea asimilándola a una familia española de clase media, porque se sabe que los ricos no tienen problemas de dinero, of course. En mi familia española está la madre, Ángela, que trabaja y lleva las finanzas del hogar; Francisco, el padre, que gracias a Peugeot también tiene trabajo; y tres hijos, aunque podrían ser más, que aún viven en casa.  Estos tres hijos son: Sergio, Mariano y Alexis. Expuestos los protagonistas, vamos al meollo de la cuestión. La madre, Ángela, en su día, prestó dinero a sus tres hijos para que cada uno se comprase un coche para que pudiesen ir al trabajo sin que éstos tuviesen que soportar los retrasos de Renfe y no ser despedidos. A cambio, sus tres hijos debían devolverle el dinero prestado un tanto al mes durante cinco años. Pongamos cifras para hacerlo más entendible. Ángela prestó a cada hijo 60.000 euros (generosa ella) y éstos debían darle mil euros al mes durante cinco años. Los tres hijos pagaban religiosamente su cuota hasta que una reforma laboral les bajó el sueldo y sólo podían pagar a su madre 800 euros al mes. Ángela, decidió entonces que los otros 200 euros se los cobraría en especies. Sergio debía cocinar cada día, Mariano limpiar la casa y Alexis cuidar el jardín. Sergio y Mariano cumplían con su trato a duras penas, pero Alexis no. El problema de Alexis era que se había quedado en el paro y Ángela, para cubrir los mil euros de su cuota, le había pedido que, además de cuidar el jardín, le hiciese la pedicura, masaje diario, la llevase al trabajo, hiciese la compra y sacase a pasear al perro. El problema de Alexis era que con todas las tareas que debía realizar, apenas le quedaba tiempo para buscar trabajo. Alexis decidió entonces pedir un préstamo al banco Fosa Mortuoria Invencible para pagar a su madre cinco cuotas, así tendría cinco meses para encontrar trabajo y dejar de hacer así todas aquellas tareas humillantes que le exigía su querida madre. Pero hubo un problema. Al verse con dinero, Alexis decidió probar suerte en el bingo para conseguir varios meses más de tregua, ya que encontrar trabajo teniendo sólo EGB no iba a ser fácil. No solo no cantó ningún bingo sino que al salir de él un señor que vestía traje, corbata y sombrero de copa le atracó y lo dejó sin un duro. Alexis, desolado, decidió pedir ayuda a su padre, Francisco, para que hablara con su esposa Ángela para que ésta le perdonase la deuda, ya que debía pagar también la deuda al banco. Francisco lo intentó, pero Ángela era implacable en asuntos de dinero. Desesperado, Alexis amenazó a su madre con irse de casa y Ángela le explicó de buenos modos por qué no debía irse de casa. La explicación fue contundente: si te vas, te mato (zapatilla en mano). Alexis, que le tenía pánico a su madre, se quedó, pero sabía que quedándose se convertía en esclavo de su madre para siempre. Espero se haya entendido el asunto en cuestión.
Y en eso está Grecia. Pero Grecia no sólo está arruinada y en manos de la malvada Merkel, ahora Grecia tiene otro problema: el cabrón de su presidente. Lo primero que uno aprende jugando al poker es que como te pillen en un farol, estás acabado. Por lo visto, Tsipras no ha jugado en su puta vida al poker y el tiro le ha salido por la culata. Después de preguntar a su pueblo si quería seguir esclavizado por la Troika y éste votar que no, va el hijoputa y pasa olímpicamente de la opinión de aquellos que le han dado apoyo (no olvidemos que Tsipras pedía el "no" y salió el "no"). Imagino que Merkel fue contundente con Tsipras, ya que hay muchos números de que si Grecia se va del euro, Europa se vaya al garete y Estados Unidos se haga dueña del mundo. Pero un dilema se le presenta a la mierda de estadista que es Merkel. Grecia debe mucho dinero a Alemania y si Alemania le perdonase la deuda (una quita), sería Alemania la que se iría a pique. Parece mentira que aún haya alemanes que sabiendo o no esto, pidan que Grecia salga del euro, porque no olvidemos que si Grecia sale del euro, volverá al dracma y su valor será muy muy inferior al euro, así que sería como pagar una hipoteca en céntimos. Señores Hans, si Grecia sale del euro, ustedes pierden sus ahorros. Otro dilema que tiene Alemania es que si perdona la deuda a Grecia, también debería perdonar la deuda a Portugal, Irlanda, España e Italia, todos en la cuerda floja, por mucho que salga Rajoy en la tele diciendo que España va bien. Pero hay un problema mayor: los inversores. Si Grecia saliese del euro, aquellos que invierten su dinero en una grande y libre Europa se cagarían en los calzoncillos, retirarían su dinero del viejo continente y se lo llevarían a otra parte. La Bolsa es un juego en el que se trata de adivinar el futuro. Imagínese usted que con sus ahorros ha comprado cinco trenes para alquilárselos a Renfe y se entera de que el mecánico ha pedido el finiquito. Lógicamente pensaremos que Renfe tiene un problema, cogeremos los cinco trenes y se los alquilaremos a Inglaterra, que allí los mecánicos están contentos con sus trabajos. Y si las barbas se tu vecino ves cortar... Es todo una pirámide de naipes, si cae uno, caen todos. Es decir, si Grecia sale del euro, el euro se va al garete, Europa se va al garete y todos nos vamos al garete. Y lo peor: no hay plan B. La bola se ha hecho ya muy grande y va cuesta abajo y sin control, amezando con aplastarlo todo. El euro no se ha hecho bien desde un principio y ahora pagamos las consecuencias. Nuestros políticos, desgraciados incultos que han obtenido títulos universitarios a golpe de talón, nos han llevado a la ruina por querer ganar al Risk. Europa no podía dejar que Estados Unidos la pasase por delante y el orgullo, tan beneficioso en otras ocasiones, es el causante de nuestra desdicha. Grecia no puede pagar el dinero que debe, y no lo podrá pagar nunca, salga o no del euro, si no se le perdona la deuda (algo que Alemania no está dispuesta a hacer). Si Grecia no paga, Alemania (mejor dicho, los alemanes que han depositado sus ahorros en fondos de inversión y planes de pensiones) no cobra, y tampoco Francia, Italia o España. Si los países no cobran el dinero prestado, se acrecentará la crisis europea y todo se irá a la mierda. Lo increíble de todo esto es que tan listos que son los alemanes, no recuerdan que en 1920, ellos estaban como Grecia hoy día, debían dinero a todo quisqui por meter a Europa en la Primera Guerra Mundial y perderla. Este hecho lo aprovechó Hitler para clamar al pueblo alemán que no se dejase humillar e ir a una segunda guerra para dejar de pagar su deuda. Ahora, todo quisqui es Alemania y Alemania es Grecia. Alemania hace con Grecia lo que a ella se le hizo tras la I Guerra Mundial, y viendo cómo acabó todo, muy listos no son. Recordemos que Estados Unidos tiene las subprime, América Latina tiene el FMI, Europa tiene Grecia, Japón tiene devaluada su moneda y China ha impuesto un corralito bursátil (impide vender acciones a los accionistas para que no se queden las empresas chinas sin dinero). Este sistema económico se ha demostrado que no sirve y por lo tanto se necesitan otras propuestas. El mundo debe cambiar o incluso los ricos irán en monopatín, porque recordemos que el que nada tiene, nada pierde.