lunes, 3 de julio de 2017

La verdad nos hará libres

Alguien dijo, no sé quién (podría buscarlo en Google pero tampoco viene al caso), que la verdad nos hará libres. Es una frase de esas que te hacen asentir, que te convierten en un admirador en cubierto del filósofo en cuestión. ¡Qué gran verdad!, opinas nada más leerla. Pues bien, como sucede cada 7 de enero con las buenas acciones navideñas, una vez leída y admirada, la frase pierde todo su valor y nosotros volvemos a ser los mismos mentirosos que éramos antes de leerla. Pocos gilipollas, no seré yo quién los señale (incluyéndome a mí mismo), se la han creído y la han aplicado llevándose mil palos por actuar de buena fe. ¿Quién no ha dicho alguna vez que a él le gustan las personas sinceras? Pues para empezar esa persona ya está mintiendo. Sería más sincero decir que le gustan las personas sinceras siempre y cuando no sea usada en su contra, como las declaraciones a la policía. Sí, es así, nos gustan las personas hipócritas, que es un adjetivo muy distinto al de sincero. ¿Le gusta al feo oír de terceros (posiblemente más feos que él, por lo menos en alma) lo feo que es? ¿Le gusta a su pareja oír que el vestido nuevo que se ha comprado en rebajas con toda la ilusión del mundo le queda como el culo? No, rotundo no. Y si acaso le agradece su sinceridad, prepárense para estar un mes a pan y agua y su pareja de morros. A nadie le gusta que le recuerden sus miserias por muy verdaderas y realistas que sean. Eso sí, cuando hablamos con otros nos gusta la gente sincera y encima se enorgullecen de ser unas personas seguras de sí mismas. Segunda mentira. Las personas seguras de sí mismas no proclaman a los cuatro vientos que lo son porque lo son realmente. Ni somos sinceros ni estamos seguros de nuestra manera de ser. Es más, yo diría que cara la galería nos queremos pero en la intimidad nos odiamos y envidiamos al vecino sin hacer nada para ser mejor que él. Somos una sociedad débil, insegura, acomplejada y con muchos déficits de atención. No queremos sinceridad, queremos que nos regalen los oídos porque si no es así nos deprimimos, nos entran ataques de ansiedad o nos tiramos al metro (que ya va siendo hora de que alguien les diga a estos suicidas gilipollas que con veinte pastillas y una botella de vodka mueres durmiendo y no jodes a nadie). En nuestra infinita estupidez nos creemos perfectos y pobre de aquel que nos recuerde lo contrario porque le hacemos cruz y raya. Un/a amigo/a menos. Automáticamente al sincero lo tachamos de mentiroso (manda huevos, como diría otro mentiroso de aúpa) y al hipócrita lo ponemos de ejemplo al resto. Nos creemos antes al cobarde que nos halaga, aunque luego vaya echando pestes de nosotros a nuestra espalda, que al valiente que dice lo que piensa a la cara sin escudarse en una falsa sonrisa y demostrando su amor incondicional a nosotros, los gilipollas. Halagamos al débil por serlo, defendemos al conflictivo para evitar el conflicto con él, damos la razón a quien no la tiene y a quién critica a otros para que no haga lo mismo con nosotros sin saber que lo hace. No ponemos verdes a los demás para que no nos pongan verdes a nosotros aunque lo hagan igualmente. Nos interesa creernos las mentiras que nos dicen para vivir tranquilos, felices y seguros de nosotros mismos. Nos tragamos frases como “no es fea, es simpática”, “no es tonto, es vago o distraído”, “no viste hortera, es su estilo personal”, “no es anorexia, son nervios”, etc. MENTIRA, TODO MENTIRA. La televisión miente para no perder audiencia, los políticos mienten para no perder votos, los profesores mienten para no perder su trabajo, los bancos mienten para no perder clientes y nosotros mentimos para no perder “amigos”. Mentimos porque tememos ser la oveja negra o el patito feo de nuestro entorno. Mentimos a nuestros padres para que no nos castiguen y mentimos a nuestros hijos para no perder su cariño. Mentimos a nuestra pareja para no perder su amor, a nuestro médico, abogado, jefe, al juez y hasta a nosotros mismos. ¿Y criticar? Criticamos a todo quisqui porque nos creemos perfectos, eso sí, siempre a sus espaldas no vaya a ser que se enfaden con un ser tan bueno, compasivo, sincero, bondadoso y seguro de sí mismo como somos. Pero lo peor es la hipocresía con la que vivimos el critiqueo. Criticamos al idiota por serlo, pero si nos invita a cenar acudimos a la cita no sea caso que crea que yo creo que es un idiota. Criticamos al que no tiene gracia después de reírle las gracias, o criticamos el inglés de Rajoy, después de votarlo, aun sin saber nosotros decir en anglosajón del uno al diez.
La verdad no nos hace libres, al contrario, nos hace presos de nuestros miedos. La verdad nos arrincona en un cuarto oscuro del que nos es imposible salir porque nadie nos ayuda, ni nos comprende. La verdad nos convierte en seres solitarios, e incluso en cadáveres dependiendo de a quién molestemos. ¿Si les pregunto cómo prefieren vivir, cómo Snowden o cómo Trump a quién escogerían? La gente sincera y con valores, como Snowden, vive sola o está muerta. Siempre perseguidos por aquellos a los que molestan, seres vengativos que por no saber encajar una crítica ponen de su parte a los que son como ellos, la mayoría, para apartar de la sociedad al sincero diablo. Quedan pocos valientes y menos que quedarán cuando sean conscientes de que el rey de la selva vive enjaulado para que la hiena ocupe su lugar. La frase que sí creo yo verdadera es aquella que dice que el que bien te quiere te hará llorar. Y ahora seguro que está pensando qué gran verdad ha dicho este gilipollas. Buenas noches.

jueves, 15 de junio de 2017

Mamá quiero ser youtuber

Hacía ya tiempo que me rondaba por la cabeza escribir un artículo sobre las nuevas "profesiones" que hacen soñar a los adolescentes de hoy día con una vida de muchos lujos y poco sudor. Internet ha sustituido en muchos aspectos a la televisión como entretenimiento, aprendizaje y sobretodo mundo laboral. La televisión ha dejado de tener el monopolio en emplear a vagos que no saben hacer la "o" con un canuto y que su destreza es únicamente saber insultar o mostrar sus cuerpos semidesnudos. Los jóvenes de hoy además de soñar con ser tronistas de HMYV o ganar Gran Hermano cepillándose todo lo que se menea pueden también ganarse la vida sin pegar un palo al agua siendo influencer o youtuber. Posiblemente opinen ustedes que soy un carca por pensar como pienso pero para mí trabajar es ganar dinero con el sudor de tu frente sin implicar al resto de humanos en el asunto, pero no es así. Soy consciente del poder de las nuevas tecnologías y del uso que se le dan, ya sea bueno o malo. Y también he dicho siempre que si no puedes con tu enemigo debes unirte a él. Yo mismo utilizo la red para hacer conocer a quién quiera mi forma de pensar o entretener unos minutos a aquellos que saben y les gusta leer. Pero no me aprovecho de mi don de gentes para enriquecerme a costa de otros seres humanos insultando a terceros o tomándoles el pelo. Me explicaré.
Hoy día puedes ganar mucho dinero con poner una cámara web en el ordenador de tu habitación y poner al resto de personal a parir. No hace falta que tengas estudios, ni que seas guapo, ni tener una basta experiencia en el sector. Para ganar dinero en Internet sólo hace falta reírte de alguien y esperar a que el video circule. Si dices lo que la gente quiere oír te siguen y a más seguidores más dinero, fácil. Por ejemplo, he visto varios videos de los youtubers españoles más seguidos y sinceramente, un mono chupando una piruleta tiene más gracia que ellos. En mi opinión es penoso que se siga a una persona que su única preocupación del día es saber a quién va a poner a parir para que sus seguidores le rían las gracias.
Otro "trabajo" internauta es el de influencer. Es decir, chico o chica que influencia a sus seguidores diciéndoles la ropa que llevan, los comics que leen, etc. ¿Dónde quedó ya la opinión propia? Si mi influencer dice que me ponga orejas de coneja en la cabeza y minifalda verde con jersey rojo de cuello vuelto en pleno agosto, por algo será, ¿no? No soy imbécil si hago lo que me dicen, voy a la moda. Si el influencer de turno te informa de que se llevan los tejanos rotos, sucios y desgastados (es decir, lavados a la piedra), camiseta blanca roída y sombrero de copa y encima todo esto puedes comprarlo por veinte euros en una determinada tienda, por algo será ¿no? Pues sí, es porque el señor de los cómics o el de la tienda de ropa ha buscado influencers muy seguidos para que promocionen sus artículos y así sacar una pasta por camisetas de baja calidad, tejanos con tara y sombreros que compró por error en China y no sabía cómo sacárselos de encima. El empresario paga, el influencer cobra por promocionar y el seguidor compra lo que le dicen creyendo que va a la moda porque fulanita lo dice en su canal megaguay. ¿Quién es más tonto, el tonto o el que sigue al tonto?
Es lícito que cada uno se gane la vida como puede, los hay también que roban y visten de Prada. No es mi intención ponerme a su mismo nivel. Lo que me preocupa de verdad es la engañosa imagen que están dando a su generación de que se puede vivir muy bien sin tener la ESO. He oído a algunos de estos personajes vanagloriarse de no tener estudios y ganar cinco mil euros al mes. Me parece bien, si los ganan es porque alguien se los da, yo no por supuesto. Lo que no me parece bien es que animen a otros a hacer lo mismo que ellos, que dejen sus estudios para hacer bolos o ponerse delante de una webcam a probarse modelitos sin pensar en su futuro. Y yo pregunto, ¿qué le pasará a la influencer de turno cuando ya no le quepa la talla 38 y escriba barco con uve? ¿O al youtuber cuando sus seguidores cumplan los treinta y cinco dejen de reírle las gracias porque deben cambiar pañales? Porque seamos sinceros no se es joven toda la vida, ni guapo ni atractivo. En la cara salen arrugas, el cuerpo se ensancha, las carnes se vuelven flácidas, la gracia se pierde y a medida que envejecemos nos volvemos más conservadores, más responsables y tenemos menos tiempo libre. Todo es efímero y la gallina de los huevos de oro también la palma. Lo único que no se desvanece jamás es el conocimiento y la cultura.
Cuando yo tenía veinte años también había estos personajes que se creían que se iban a comer el mundo porque con veinticinco eran millonarios. ¿Cuántos cantantes pensaron que podían vivir siempre de su fama y por su mala vida se fueron al otro barrio sin pena ni gloria? ¿Cuántos presentadores perdieron su atractivo y su empleo? ¿Cuántos futbolistas pensaron que podían vivir del balón a los cincuenta y se arrastran ahora por los platós pidiendo limosna para comer? Y por contra, ¿cuántos ampliaron sus conocimientos y son ahora entrenadores, productores musicales, periodistas, etc.? Yo no digo que uno tenga que tener diez carreras y quinientos másters, pero sí tener recursos por si un día las cosas vienen mal dadas y poder comer sin tener que delinquir o vivir de las limosnas de los demás.
Internet es el arma más poderosa que ha conocido el hombre jamás, ¿y qué hacemos con ella? Pues usarla para criticar, para amenazar, para reírnos de los demás, para vaguear o nos permitimos el lujo de dar consejos de moda sin tan siquiera saber coser. Me inagino a la modista recién salida de la academia tirándose de los pelos porque su esfuerzo no le sirve de nada cuando una analfabeta gana millones por pasear su culo en la web. En un mundo inteligente y avanzado los youtubers más seguidos serían aquellos que hablasen de ciencia, de economía, de ética..., y los influencers darían consejos sobre qué profesión escoger, cómo estudiar, etc. Pero como los seres que poblamos La Tierra seguimos siendo seres irracionales que pretendemos enriquecernos durmiendo doce horas, trabajando dos y divirtiéndonos el resto pues así nos va. Por eso elrubius tiene más seguidores que Punset, Lovely Pepa influye más que Raimon Pannikar o Erea Louro es más leída que Matilde Asensi. Una pena señores, una pena. Tenemos el mundo que nos merecemos. Buenas tardes.

viernes, 26 de mayo de 2017

La Habana, Cuba, 1850

Fernando se sorprendió al ver que el segundo del capitán Cabeza de Perro le invitaba a pasar al interior de una tienda de dulces. Aun así siguió a Pérez, que una vez dentro del colmado abrió un puerta camuflada por estanterías llenas de botes de vidrio con frutos secos en su interior y bajó a un sótano oscuro repleto de colmillos de elefantes, joyas doradas, odres repletos de aceite de copra, tarros de almizcle, pieles de felinos desconocidos y cornamentas de ciervo. El capitán fue al grano y le preguntó al habanero Fernando por el bergantín en cuestión.
-Parte mañana a mediodía hacia Nueva York -le informó- cargado de oro, plata, ron y azúcar de caña.
La desproporcionada cabeza del capitán, que le dio su sobrenombre, aunque bien podría haber sido Cabeza de Toro, asintió lentamente mientras garateaba un mapa del golfo.
-El Invencible zarpará al alba -dijo sin apartar la mirada del mapa-. Pérez , reúne a la tripulación -dijo levantándose mientras gemía de dolor por sus reumáticas rodillas.
Pérez  abandonó a toda prisa el sótano mientras el capitán le ofrecía a Fernando su recompensa por delatar a los ricos cubanos que abandonaban la isla camino a una vida más placentera.
-Coge lo que quieras y vete -y eso hizo el mulato.
Al alba El Invencible zarpó puntual y navegó hacia el este, hacia Los Jardines del Rey colombinos, ahora llamados Los Cayos, para ocultarse alli y esperar el paso del bergantín El Audaz para abarloarlo, abordarlo, saquearlo y hundirlo después de pasar a cuchillo a toda su tripulación, como era su costumbre, fruto de una infancia arisca, solitaria, maltratada y rencorosa.
Conocía bien aquel trozo de océano y por ello acuciaba desde allí a sus presas marítimas, con la esperanza de que el capitán enemigo desconociese los invisibles bancos antillanos y abordar así a los mercantes varados sin vaivenes traicioneros. Cabeza de Perro intentaba siempre jugar sobre seguro, y a pesar de ser pirata desde joven prefería pisar sobre firme. Los pies en la tierra, el alma en el mar y la mirada siempre en el cielo.
El sol descendía ya cuando el grumete gritó bergantín a la vista a vabor.
-¿Banderas? -preguntó el capitán.
-Comercio y español -informó el grumete.
Cabeza de Perro apuntó su catalejo al casco del barco y pudo divisar su nombre. Era El Audaz y navegaba a treinta nudos hacia el noreste.
-¡A pescar! -gritó el capitán Cabeza de Perro y su tripulación respondió al segundo.
El grumete, situado en el palo mayor, izó la bandera pirata y en varias horas El Invencible había llegado ya a la altura de El Audaz. Usando los cabos como lianas, diez de los hombres del capitán García, su verdadero apellido, lograron poner pie en la proa del bergantín no sin suerte, ya que los ricos tripulantes de El Audaz disparaban sin apuntar sus arcabuces para defenderse. A pocos criollos les dio tiempo de sacar su espada del cinto y la mayoría murió, a machetazos, a manos de los primeros piratas que abordaron el mercante. Una vez tomado el bergantín, Cabeza de Perro pasó por la pasarela que unía ambas naves para dirigir el saqueo.
-¡Quiero todo aquello que tenga valor en El Invencible ya! -gritó-. Pérez , trae a mi presencia a todos los miembros del barco.
Pérez  ordenó a dos piratas más que le acompañasen y a los pocos minutos quince hombres y una mujer treintañera imploraban piedad al capitán pirata en la cubierta de la nao abordada. La mujer portaba en brazos a una niña de unos dos años que lloraba desconsoladamente.
Cabeza de Perro miró a su segundo y éste se encogió de hombros. Era la primera vez que se encontraban con pasaje femenino en un barco abordado. El capitán se dirigió pensante a proa y sin volverse dijo:
-Lleváos abajo a los hombres. Ya sabéis qué hacer con ellos.
Pérez repitió la orden a sus hombres, que obedecieron al momento.
-¿Y las féminas, capitán?
Cabeza de Perro calló unos segundos.
-No soy asesino de mujeres, lanzadlas por la borda.
-Pero capitán, si sobreviven…
-No matamos a mujeres, Pérez.
Con un leve movimiento de mentón de Pérez dos fornidos marineros agarraron a la mujer y a su pequeña hija y las tiraron por la borda entre sollozos y ruegos.
Al poco El Invencible veía desde lejos cómo el bergantín explotaba primero y se hundía después.
La escandalosa alegría de los marineros por el botín conseguido no evitó que el cruel capitán se asomase a estribor al oír el llanto de un bebé que llamaba a su madre desesperadamente. Y allí estaba la niña de dos años, sola, flotando en las calientes aguas caribeñas gracias a sus anchos faldellines, gritando mamá mamá y llorando mientras Cabeza de Perro veía como su silueta se perdía entre las olas sin hacer nada por evitarlo. La luna llena le hizo sentirse culpable y sin pensarlo llamó a Pérez a su lado.
-Cuando lleguemos reparte el botín a partes iguales. El del sótano también. Será la última vez que me veas. El mar se ha vuelto femenino e infantil y ya no estoy para estos chances.
Cuentan los más ancianos del lugar que hace más de un siglo, en la punta de San Andrés, un famoso y rico pirata, viejo arisco y callado, perdía las horas fabricando una maqueta de un bergantín con desechos de tea, bramante y lienzo, con un mellado cortaplumas como única herramienta. Cuando un niño pasó por su lado y le preguntó para quién estaba haciendo la maqueta, el viejo respondió: es para una niña que me llora dentro.

jueves, 18 de mayo de 2017

Stalingrado, Rusia, agosto de 1943

-Explíqueme la hazaña -me dijo Afanásiev-. Esto tiene que ser leído por todo el país. Nuestros camaradas deben saber cómo Vasili Záitsev ha acabado con el mayor Konings, director de la escuela de francotiradores de Berlín, enviado a Stalingrado por la Wehrmacht para liquidar al «gran conejo» ruso.
-¿Por dónde empiezo?
-¿Quién le enseñó a disparar?
-Mi abuelo. Cazaba venado y lobos en las taigas de los Urales. Él me enseñó a tener paciencia, a ocultarme a la vista de la presa por completo. “Échate como una piedra y limítate a observar. Estudia el terreno y dibuja un pequeño mapa en tu cabeza con los elementos más destacables”, me decía. Y tenía razón. Aquí en el frente, luchando contra francotiradores alemanes experimentados, si haces un movimiento en falso y te delatas, si te pones al descubierto aunque sea un segundo de más, lo pagas con una bala en la cabeza. Esa es la vida de un cazador o francotirador. Paciencia y precisión.
>>Cuando llegas al frente es como adentrarte en el bosque. Primero debes oír todo cuanto sucede a tu alrededor. En el bosque aprendes que si las urracas hablan, señal de que tienes compañía. En el frente, si eres observador y estás atento puedes saber la distancia a la que están los morteros o las ametralladoras con oír los silbidos de los proyectiles. Entonces buscas un buen emplazamiento donde echarte inmóvil y esperar a que la presa alce la cabeza, salga de su escondite y poder abatirlo con un solo disparo. Así he acabado con más de trescientos oficiales y soldados alemanes, incluido Konings.
-Ha recorrido durante meses las ruinas de las fábricas y las castigadas laderas de la colina Mamáiev, ¿qué ha sido lo más duro de todo este tiempo?
-Todo. El invierno ruso es duro ya de por sí, pues imagine si al gélido clima se le añade el hambre, la sed, el sueño, el humo de los incendios, el polvo levantado por las bombas y el hedor de cadáveres putrefactos o chamuscados por lanzallamas. Una vez pasé cuatro días en un cráter con dos cadáveres de amigos míos, sin poder dormir, con el arma siempre aferrada entre las manos. Dos noches llovió y soplaba un viento frío que me helaba las entrañas. Me acurruqué en un rincón de la trinchera, temblando, mientras caía la lluvia helada. El agua se acumulaba al fondo del cráter. La humedad constante hacía que la vida allí fuera penosa. Por las mañanas siempre hacía frío y el culo se me congelaba por el contacto con el suelo. Me atenazaba el hambre, y aún más la sed. La boca parecía de algodón y tenía la lengua hinchada. Casi no podía ni hablar. Pero lo más duro fue ver por la mirilla de mi rifle cómo un camarada herido que estaba en zona enemiga, era abierto en canal por otro camarada para comerse su hígado aún caliente mientras el otro agonizaba. Esa imagen no se me borrará en la vida. Como tampoco la mirada estupefacta del herido a su cruel compañero que parecía preguntarle qué estaba haciendo. Me dieron ganas de dispararle a la cabeza a ambos, al primero para que dejase de sufrir, al segundo para que dejase de ser soviético. No hay crimen más abyecto que perder la conciencia en tiempos de guerra.
-¿Cómo supo del escondite del francotirador alemán?
-Para mí, el proceso de localización de un francotirador enemigo se divide en dos fases. La primera empieza con el estudio de las defensas enemigas. A continuación, averiguo dónde, cuándo y en qué circunstancias nuestros soldados han muerto o han sido heridos por el francotirador. En este punto, los médicos me son de gran ayuda, pues me explican dónde han recogido a la víctima y la posible trayectoria de la bala. Entonces voy al lugar para localizar a testigos y recabar de ellos todos los detalles sobre el incidente. Reunida la información, trazo un diagrama en el que señalo la localización probable del enemigo. Así fue cómo supe que Konings llevaba días apostado bajo una plancha de hierro matando a camaradas indiscriminadamente. Busqué un escondite frente a él y esperé al atardecer, porque nos daba la sombra y daba el sol en la posición donde creía que estaba el boche, para ponerlo a prueba. El reflejo de su mirilla me delató su posición exacta cuando Kúlikov, simulando ser yo, se expuso a un tiro limpio. Al disparo del boche Kúlikov cayó hacia atrás simulando estar muerto. El fascista alzó la cabeza para saber si había acertado en el blanco y ese segundo lo aproveché yo para reventarle los sesos. El cazador de los Urales había vencido al francotirador alemán más experto. Un error, mostrarse un segundo, impaciente por conocer el resultado de su disparo, le costó la vida. Y eso es lo que procuro enseñarles a mis subordinados.
-¿Cómo lo hirieron? Después de todas esas muertes, después de ser una leyenda y un ejemplo para todo soldado soviético, está aquí, en la enfermería. ¿Cómo es posible?
Vasili sonrió.
-Yo también cometo errores. Teníamos noticias de un nuevo ataque alemán, del lugar y la hora. Nuestro comandante, Nikolái Filípovich Batiuk, nos había ordenado repeler el ataque enemigo contra el flanco derecho del regimiento nazi. Ordenó a mi grupo de francotiradores atacar los puestos de mando y observación del enemigo. Éramos trece fusiles para un centenar de oficiales y suboficiales alemanes. Como sabíamos por dónde llegaría el asalto, nos colocamos frente a ellos, camuflados y quietos a la espera de comenzar la caza. Con los primeros rayos de sol, los oficiales alemanes salieron de la trinchera para observar el campo de batalla. Los reflejos en sus prismáticos nos dieron su situación. Un reflejo, una bala, un muerto. Aún y así lanzaron el ataque y los muy ingenuos caían como moscas en su avance por tierra. Los machacamos sin piedad.
>>Vi a dos soldados alemanes que alzaban los brazos en señal de rendición y salí de mi escondite procurando capturarlos para hecerles prisioneros e interrogarles. En ese momento los lanzacohetes nazis comenzaron a escupir fuego ¡contra sus propios hombres! Para los boches no hay rendición posible y antes de que nosotros pudiésemos apresar a sus soldados, los oficiales alemanes preferían matar a sus subordinados. No era la primera vez que veía eso. Una vez, en la cañada de Dolgi vi como los médicos boches dejaban atrás a soldados mutilados que pedían auxilio y únicamente salvaban a aquellos que podían volver al campo de batalla en unos días, sobretodo zapadores.
>>No esperaba que los alemanes disparasen contra sus hombres, así que cuando llegué al lugar de los soldados que querían rendirse estalló a treinta metros de mí un cohete que me noqueó.
-¿Qué se siente cuando la metralla de un proyectil de ese tamaño le alcanza?
-Lo cierto es que no fue el primer proyectil que me alcanzaba. Un día empezaron a llover obuses del cielo y uno explotó cerca de mí. Caí al suelo y durante un rato no pude oír nada, como si estuviese mil metros bajo tierra. La cabeza me zumbaba y veía círculos de colores que giraban delante de mí. Todo me daba vueltas y la tierra se volvió tan caliente que me parecía estar dentro de un horno. En aquella ocasión, mi última visita al frente, el aire caliente de la metralla me abrasó la cara y me quedé ciego. Un dolor agudo me quemaba las córneas, todo se volvió negro, el fuego me desgarraba el cuero cabelludo y sentí muchas náuseas. Recuperé la vista varios meses más tarde, cuando ya habíamos ganado la batalla. Le puedo asegurar que no es una sensación agradable.

sábado, 6 de mayo de 2017

"El Círculo" vicioso

Un murmullo recorrió la sala cuando acabó la película “El Círculo”. Para quién no sepa de qué va la película, “El Círculo” trata sobre el recurrente tema del espionaje social. Una empresa norteamericana, asimilada a Apple, con Tom Hanks copiando a Steve Jobs en vestimenta y puesta en escena, inventa unas minicámaras que se pueden instalar allá donde el usuario quiera y vía satélite envía la imagen y el sonido a nuestro ordenador o móvil. Todo se ve, todo se sabe y todo el mundo está interconectado por la app de la empresa. Por supuesto que la película toca levemente el problema de privacidad que ello comportaría y suple esta falta de privacidad argumentando que las minicámaras pueden serle muy útil a la policía para atrapar a presos, acabar con el terrorismo, etc. No explicaré aquí el final de la película, bastante predecible por cierto, pero lo que sí es cierto que los rumores al acabar la película eran todos los mismos: ¿Serán capaces nuestros políticos de hacernos semejante putada? ¿Las cámaras servirán también para espiarlos a ellos?
Hagamos una reflexión orwelliana de dicha problemática. Imaginemos (poco hay que imaginar) que en todo momento el mundo entero puede saber qué hacemos, dónde estamos, en qué nos gastamos el dinero, con quién salimos de fiesta, con quién hablamos, etc. Todo, todo, todo. George Orwell, en su famosa novela “1984”, ya nos habla de dicha problemática y deja ver, al igual que se hace en la película, que el ser humano no haría nada ilegal si supiese, o al menos sospechase, que le están observando. Claro está que muchos de nosotros podríamos alegar que el que no tiene nada que ocultar puede estar tranquilo o no ver amenazada su privacidad, o su salud o su libertad por poner unas cámaras por toda la ciudad. Puede ser. Pero, ¿de quién depende que nosotros hagamos algo ilegal? Me explicaré. Imaginen que un padre le da un cachete a su hijo en el culo por… clavarle un cuchillo al pez naranja que nadaba tranquilamente en la pecera del salón. O que para enseñar a nuestro perro a no defecar en el parquet de roble de nuestra maravillosa habitación le cogemos el morro, se lo hundimos en la mierda y le zurramos con un periódico para que aprenda que eso no se debe hacer. Estamos castigando a nuestro hijo o a nuestro perro de la manera que creemos más conveniente. Pues bien, imaginemos también que en ese momento un defensor del menor o de los animales ve esa zurra sin saber por qué ni importarle, y nos denuncia a la policía. ¿Es justo ir a la cárcel porque un señor prefería ver lo que nosotros hacíamos en nuestra casa que dedicarse a limpiar la suya creyendo que lo que hacíamos nosotros estaba mal y que él actuaba bien? Nuestro comportamiento no tenía nada de ilegal, un cachete en el culo o en el hocico no es ilegal, no estamos matando a nadie y encima nosotros creemos que nuestra manera de actuar es la correcta, sino no lo hubiéramos hecho. Imaginemos que nos ponen una multa, ¿volveríamos a actuar como lo hicimos? Es más, sabiendo nuestro hijo que no lo podemos tocar, ¿volvería a ensartar al pobre pez en un cuchillo? ¿Debemos renunciar a nuestra privacidad para que nuestro hijo pueda ir seguro por la calle? ¿Queremos eso? Y de todas formas, ¿quién es capaz de decir lo que está bien o lo que está mal? Yo creo que nuestro hijo debería ir seguro por la calle sin tener que renunciar a su privacidad. Y nosotros igual. ¿Es beneficioso para mí que mi madre o mi hijo me vean haciendo el amor con mi esposa? ¿Qué pasaría si en pleno auge me da por vestirme de enfermera? ¿Para el resto del mundo sería un travestido, un degenerado o sólo una persona que quiere pasárselo bien unos minutos? ¿Y para el gobierno? ¿Iría a la cárcel por dar mal ejemplo o por incitar al perversionismo? Cada uno en su casa hace lo que quiere (sin derramar sangre, por supuesto) y no quiero pensar qué sería de nosotros si nos quitasen eso también.
No hay que ser un experto para saber que el momento “Gran Hermano” se acerca muy rápidamente. Pagamos con tarjetas de crédito, subimos nuestra vida a Facebook o Instagram, los móviles llevan localizadores y ya se habla de poner chips en bebés para evitar secuestros exprés. “El Círculo” no es una película futurista, sino contemporánea. Nuestros dirigentes y empresarios saben en qué nos gastamos el dinero, qué bebemos, qué fumamos, qué escribimos, con quién hablamos, etc. El problema es: ¿nuestros dirigentes y grandes empresarios están también pinchados o viven al margen de la “ley”? Yo, siendo pesimista, o realista según se mire, hago mis cábalas y concluyo lo siguiente: no y sí. No están pinchados y sí viven al margen de la ley. Ellos han creado este sistema para su conveniencia, no van a dejar ningún cabo suelto. La única manera de destruir este sistema que nos devora a pasos agigantados es desde dentro. El problema es que una vez dentro o no se puede o no se quiere destruir el sistema. Lo vemos con algunos políticos críticos que o bien se vuelven como los que hasta hacía poco criticaban por ser casta o de repente se retiran de la política y pasan a ser columnistas o ejecutivos de grandes empresas. Está claro que o estás metido en el sistema o no estás. No se puede luchar contra los grandes poderes universales que rigen nuestro destino. No se puede vencer a la banca, ni a la política, ni mucho menos a la economía global. De aquí a poco, con la excusa de nuestra seguridad, las ciudades se llenarán de cámaras, inyectarán chips en los cuerpos de nuestros hijos, se nos prohibirá hablar de comunismo o fascismo, etc. Es decir, se nos implantarán sus ideas y con más miedo que libertad sobreviviremos hasta que el mundo se vaya a la mierda y todo vuelva a empezar. ¿Cómo acaban ellos con aquellos que se hacen escuchar y llaman a la revolución? Los fichan o los matan. Les dan poder y dinero para que callen y si siguen por el mal camino… ¿cuántos asesinatos quedan impunes por falta de pruebas? ¿Cree en serio que una persona que esté contra el sistema y se haga oír van a dejarla ahí para que les desmonte el chiringuito? NO. No puedes matar a tu verdugo con las manos atadas a la espalda y un saco en la cabeza. Deben ser ellos mismos los que vean que el dinero y el poder no dan la felicidad, pero a estas alturas eso no me lo creo ni yo. La única salida es la educación, la buena educación y la buena enseñanza, pero si los grandes poderes son los que dicen qué debemos estudiar o cómo debemos educar pues vamos apañados. No me imagino a un esclavista diciéndole a su hijo que tener esclavos está mal. ¿Y ustedes?

viernes, 21 de abril de 2017

Padres ejemplares

Ser padre no se aprende en la escuela, ¡ojalá! Educar a un hijo es una tarea difícil, absorvente, altruista, en ocasiones frustrante, y por tiempo indefinido. Ningún padre, imagino, desea que su hijo sea un ladrón, un violador o un asesino, pero no basta con desearlo, hay que inculcarlo en su mente desde pequeño. Pero cuando esto sucede, es decir, cuando un hombre asesina, viola, roba o bebe lo acusamos directamente a él y le condenamos a la horca sin ningún pudor. Pero, ¿nos preguntamos alguna vez por qué un delincuente ha hecho lo que ha hecho? Juzgamos sabiendo sólo el qué, el cuándo, el dónde..., pero jamás nos preguntamos por qué. Es más, en ocasiones nos decimos "pobre padre o madre, lo que estará sufriendo porque su hijo es un violador (o asesino, o ladrón, etc.)". Nada más lejos de la realidad. En la mayoría de casos el hijo hizo lo que hizo porque su padre o su madre hacían lo que hacían. Somos el espejo en el que se miran y harán lo que nosotros hagamos. Para muchos de nosotros pegar a una mujer es un acto abominable y cobarde, para otros es algo normal porque en su casa era normal que su padre pegase a su madre si la comida estaba mala, por ejemplo. Si le consentimos a nuestro hijo todo de mayor será un dictador y un egocéntrico, si le menospreciamos será un hombre retraído e inseguro, y ambas situaciones pueden llevarle al asesinato o al suicidio. Así les pasó a los grandes asesinos de la historia. Jeffrey Dahmer asesinó a 17 muchachos en Milwaukee entre 1978 y 1991. Practicó la necrofilia, el canibalismo y la trepanación, ya que su obsesión era dominar a su pareja completamente convirtiéndola en un zombi sumiso. Su primer asesinato llegó tras el divorcio de sus padres. Dahmer se fue a vivir con su abuela. La imposibilidad de expresar su homosexualidad en su familia y en su pueblo natal era según él "sexualmente muy frustrante". No se sabe si fue el caso o no, ya que el introvertido Dahmer fue asesinado estando en prisión, pero lo cierto es que los hijos son capaces de lo que sea por llamar la atención de sus padres, incluso de delinquir o asesinar.
Otro asesino en serie con una dura infancia fue John Gacy. El padre de Gacy era alcohólico y un hombre muy estricto. Le menospreciaba, le llamaba tonto y le decía que nunca llegaría a nada. Cuando se emborrachaba le pegaba palizas. A los tres años una niña de quince abusó de él. Jugando a papás y mamás le desnudó y le manoseó su miembro. A los nueve años un amigo del padre abusó de él metiéndole su cabeza entre las piernas del adulto cada vez que lo veía con la excusa de que le enseñaba judo. Gacy violó y asesinó a treintatres hombres y niños. También estaba obsesionado con el poder y el control.
Hay muchos más asesinos en serie que tuvieron una infancia dura. Normalmente aquellos que sufrieron abusos sexuales de pequeños, de mayores violaron a sus víctimas antes de asfixiarlas con sus propias manos o estrangularlas con cuerdas. Yo mismo conozco a gente que han seguido los pasos de padres alcohólicos o maltratadores, aunque gracias a Dios no han traspasado el umbral del asesinato. Los traumas que podemos causar a nuestros hijos con nuestros actos pueden llevar a éstos a llevar una vida infame controlada por el monstruo que llevan dentro y que nosotros, sus padres, hemos creado o permitido. Los niños no conocen lo que está bien o lo que está mal y por lo tanto creen que lo que hacen sus progenitores es algo normal. Somos dioses a sus ojos y los dioses nunca hacen nada malo. Así que si usted maltrata a su mujer, se emborracha, se droga, abusa sexualmente de sus hijos, etc., piense que su hijo tiene muchos números de comportarse en un futuro como usted lo está haciendo ahora.
El problema se agrava en la actualidad porque la mayoría de padres somos demasiado permisivos con nuestros hijos, ya sea porque no queremos educarlos a base de cinturón como nos educaron a nosotros, porque queremos ser más amigos que padres o porque creemos que castigándolos dejarán de querernos. Un claro ejemplo de esto es lo comentado por Emilio Calatayud en su libro Reflexiones de un juez de menores: "Lo que me parece más importante es que los padres nunca deben tapar lo que hacen sus hijos, porque tienen que educar desde la responsabilidad y eso se logra exigiéndoles respuestas por lo que han hecho, aunque sea en una pequeña parte. Siempre ponemos el ejemplo del menor que roba un CD de una tienda y el padre lo resuelve pagando su importe; creo que lo correcto sería que se denunciara al chaval y que él fuera el que respondiera por ese hecho cometido. De ahí vienen muchos de los problemas de delincuencia de la clase media, porque los padres van «tapando» una y otra vez a sus hijos y, tarde o temprano, eso se vuelve en su contra". Y sigue: "En mi opinión, trabajar en interés del menor es darle garantía y satisfacción de sus derechos exigiéndole sus obligaciones. Por eso, dentro del ámbito familiar, es muy importante no perder de vista los peligros de las nuevas relaciones «amistosas» entre padres e hijos, pues en ellas puede debilitarse el concepto de autoridad y perder peso específico en el menor la voluntad de cumplimiento de sus deberes."
Nadie mejor que un juez de menores para ponernos en sobreaviso de cómo no se debe educar a un hijo. Yo tuve la inmensa suerte de ser criado asumiendo las consecuencias de mis actos. De pequeño robé en una tienda una linterna radio que me gustaba mucho y mi padre, cuando la descubrió, me obligó a devolverla. Quiso acompañarme para asegurarse de que la devolvía pero tras mis súplicas permitió que fuese yo solo. Supongo que entendió que ya era suficiente humillación devolver lo robado como para que encima fuese delante suyo. Además confió en mí cuando le prometí que devolvería el aparato, cosa que le agradezco. Explico esta anécdota para decir a los padres que yo no odié al mío por hacerme devolver lo robado, ni por castigarme cuando lo merecía. Siempre lo he querido, como a mi madre (que también me abroncó unas cuantas veces) y su manera de educarme la he tomado como ejemplo para educar a mi hijo. He leído también libros de psicología infantil y educación y me he alegrado al comprobar que sin saberlo mis padres nos educaron a mis hermanos y a mí como se indica en los manuales. Claro está que nuestra educación no fue perfecta y también tuvimos nuestras carencias, algo que también ha favorecido la manera de educar a mi hijo, ya que he aprendido de los errores de mis padres. Siempre supe que mis padres me querían pero no a cualquier precio. Tuve su apoyo cuando lo necesité y me castigaron cuando me lo merecí, y para mí esa es la base de una buena educación.
Todos los extremos son malos. La sobreprotección puede llevar a la irresponsabilidad y a que el hijo se crea que está por encima de todo porque así se lo han hecho creer sus padres. La indiferencia hacia el hijo puede llevar a que éste desee llamar la atención de cualquier manera, por las buenas o por las malas. Sea como sea, la responsabilidad de los actos de nuestros hijos también recae en nosotros, sus padres, o debería. Por eso creo que en según qué ocasiones el padre y la madre deberían acompañar a su hijo en la celda de la cárcel. Buenas tardes.

Epílogo
Decálogo para formar a un delincuente según Emilio Calatayud.

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto le animará a hacer más cosas graciosas.
4. No le regañe nunca ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes… Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele leer toda lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizás por su propia conducta, quede destrozada.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar, no vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, vecinos, etc. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarle.

sábado, 15 de abril de 2017

Tsukuba, Japón, 1994

-Buenos días, ¿señor Kisler? Soy Yuko Yasiga.
-Buenos días, adelante, por favor, están en su casa.
-Gracias.
Yasiga entró en casa del señor Kisler acompañada de un cámara y el encargado de la iluminación y el sonido.
-Pasen al salón, por favor. Allí estaremos más cómodos para hacer la entrevista. ¿Desean café?
-No gracias, venimos desayunados -contestó con educación la nipona Yasiga.
Tras quince minutos moviendo muebles para dejar espacio para el trípode del cámara y la iluminación, Yasiga, sentada en un cómodo sillón de piel marrón frente a Kisler, también sentado en un sillón de piel marrón, relató a Kisler los hechos y lo que se esperaba de él.
-Le cuento, señor Kisler. Hemos venido a verle para que dé su opinión sobre un asesinato que ha conmocionado Japón. Esperamos que con su experiencia en análisis de conducta de asesinos pueda ayudarnos a despejar algunas dudas sobre este macabro suceso.
-Me parece bien -contestó Kisler tranquilamente-. Exponga lo sucedido y veré en qué puedo ayudarle.
-Bien. Hace unos días se encontraron tres bolsas de vinilo flotando en la bahía de Yokohama. Dentro de las bolsas se encontraron los cadáveres de Eiko Yokomoto y sus dos hijos pequeños, Manami, de dos años, y Yusaku, de un año de edad. Hace unos días que Iwao Yokomoto denunció la desaparición de su mujer y sus hijos, aunque confesó a la policía que no le preocupaba demasiado, ya que posiblemente se habrían ido a casa de los padres de ella de visita. El señor Yokomoto es un médico eminente en Tsukuba. Tiene treinta y un años y es jefe de medicina interna del Hospital Howarei. En el hospital le consideran un hombre trabajador, sereno y tranquilo. Cabe decir que el señor Yokomoto procede de una familia acomodada y los niños van a un colegio que pocos se pueden permitir pagar.
El señor Kisler, jubilado ya del FBI, escuchaba atento a la periodista, tomando notas en un pequeño bloc que apoyaba en su rodilla derecha.
-Lo curioso del caso es que los tres cuerpos están atados con tres cuerdas alrededor de abdomen, piernas y pecho, cada una de distinto color. Dentro de las bolsas hay unas halteras puestas para que los cuerpos se hundieran. La mujer va vestida con ropas normales, tiene los pies limpios y descalzos. Los gases emitidos por la carne en descomposición han contrarrestado la fuerza de las halteras y han llevado las bolsas a flote. Según la policía las causas de las muertes han sido el estrangulamiento. Las cuerdas de colores hacen creer a la policía que ha sido un ritual satánico de alguna secta desconocida. También se barajan las hipótesis de ser un acto de venganza por algún suceso del hampa, tal vez relacionado con el mundo de la droga, o que los Yokomoto hayan sido ejecutados por error y que el blanco fuera otra familia.
-¿La policía ha tomado declaración al señor Yokomoto? -preguntó Kisler intrigado.
-Sí, por supuesto, pero no sospechan de él. Ya debe saber que aquí en Japón a la clase alta se la tiene en gran admiración y respeto.
-Entiendo -dijo el señor Kisler.
-¿Y bien? ¿Podría darnos un perfil del o de los asesinos? Soy consciente de que no le he traído fotografías ni los informes de la autopsia, pero tratándose de una eminencia como usted… -preguntó la periodista.
-Le daré mi opinión con las pocas pruebas de que dispongo. Lo primero que se me viene a la cabeza es el lugar donde han encontrado los cuerpos y las condiciones en las que se encontraban. Este hecho me dice que el asesino tenía un enorme interés en sacar los cadáveres de la casa, separarlos del entorno familiar, del lugar del crimen. Tampoco quería que la policía los encontrase, de modo que los arrojó al agua e hizo que se hundieran. El hecho de que estuvieran los tres cadáveres en el mismo lugar me indica que quería deshacerse de los cuerpos rápidamente. Eso indica miedo. Enterrar los cadáveres requiere tiempo. Además, si no quería que fuesen desenterrados por perros debía cavar tres hoyos muy profundos. Y para no ser visto debió actuar de noche. Posiblemente cargó los tres cadáveres en un coche grande o furgoneta bien entrada la madrugada y había buscado un lugar desierto, que seguramente ya conocería. Una manera segura y rápida de deshacerse de los cuerpos era aparcar cerca de la orilla del mar, arrojar los cadáveres a la bahía y seguir su camino.
>>La limpieza de los cuerpos, sin heridas ni magulladuras indican que los crímenes no se habían llevado a cabo simultáneamente, sino uno detrás de otro. Las víctimas desconocían su suerte y la de los otros miembros de la familia. Si hubiera dado muerte a una de ellas mientras las demás estaban presentes, se habría originado un forcejeo que habría producido destrozos, y sin embargo no había ni rastro de pelea. Esto me sugiere que las víctimas probablemente conocían a su asesino. Además, no hay justificación del asesinato. La mujer no ha sido violada ni los niños mutilados. Tampoco han robado nada ni desvalijado la casa. Por esto puedo concluir que ha sido un crimen con una causa personal, no material.
-¿Qué nos puede decir de las ligaduras? -preguntó la entrevistadora.
-La manera de atarlos -respondió Kisler ojeando sus notas-, con cuerdas de colores siguiendo el mismo orden en todos los cuerpos, me sugiere que es una persona muy metódica, un ser compulsivo. Una persona que tiene que hacer las cosas siempre del mismo modo. Los ató ya muertos, así que puede tratarse de un ritual compulsivo, con significado para el asesino. Esto, junto al hecho de que envolviese los cuerpos en una bolsa, me sugiere que puede haber una relación personal entre el autor y sus víctimas. No tenía ninguna necesidad de proteger los cuerpos para lanzarlos al agua sino fuese porque el individuo sentía afecto por sus víctimas y quería evitar que los cuerpos se mojasen o fuesen mordisqueados por los peces. Este intento de protegerlas, incluso una vez muertas, indica que el asesino conocía a sus víctimas. Las cuerdas y las bolsas de plástico me indican remordimiento. Para el asesino, tirar los cuerpos al mar desnudos y desprotegidos es un acto degradante y humillante para las víctimas cuando las encontrasen, por eso no las desvistió.
>>Creo que el motivo de los asesinatos está relacionado con la mujer. Los niños han sido, como se dice, un daño colateral. Es más, dudo que quisiera matar a los niños, no representaban ninguna amenaza para matar a su madre por su corta edad. Podría haber matado a la madre y dejar a los niños vivos para que se criasen con el padre, por ejemplo. Esto me sugiere la idea de que el asesino no querían que los niños se criasen sin su madre, así que lo mejor era enviarlos todos juntos al cielo. Es un acto de consideración muy extraño, tal vez un insólito acto de amor; no del amor que nadie desearía, por supuesto, pero es innegable que al asesino le preocupa que estos niños tengan que crecer sin su madre.
-Entonces, el perfil del asesino es… -dijo Yasiga.
-Mi primera hipótesis es que se trata de un ciudadano japonés, porque la presencia de un extranjero en el vecindario de la casa de los Yokomoto habría sido advertida por los vecinos, y también porque, como ya había señalado, las víctimas conocían al atacante. También intuyo que es un varón, porque la mayoría de los crímenes de estas características los cometen hombres y porque la fuerza y el peso requeridos para llevar a cabo los crímenes y deshacerse de los cadáveres son superiores a los que una mujer media puede acarrear. Actuó en solitario, porque tiene un motivo que sólo él conoce para matar a estas personas. No se trata de una agresión sexual, ni tampoco de un robo. No es un loco o un psicópata, ya que habría desorden en el lugar del crimen. Es una persona inteligente, organizada, muy compulsiva, que cometió el crimen con premeditación y planificación, pero que al mismo tiempo sentía miedo y quería deshacerse de las víctimas con la mayor prontitud posible. La edad del autor estaría entre los veinticinco y los cuarenta años. Una persona conocida por las víctimas, que podía entrar en la casa sin causar alarma y que había planificado el crimen durante días o semanas a causa de recibir presión o estar estresado. Es una persona que se viene abajo rápidamente. Yo buscaría tensiones anteriores al crimen: problemas económicos, problemas conyugales, problemas en el trabajo; todos ellos están relacionados con el estrés y pueden llevar a que el juicio de una persona se debilite extraordinariamente.
-La policía ha interrogado al señor Yokomoto. ¿Cree que podría ser un sospechoso?
-Creo que la conclusión lógica sería investigar al marido. Tiene una profesión que casa a la perfección con su metodología, naturalmente es un conocido para los niños y la mujer y también le une a las víctimas una relación afectiva. También es lógico que como padre que “ama” a sus hijos no quiera que éstos crezcan con el recuerdo de una madre asesinada por su padre y éste cumpliendo condena en la cárcel, por no mencionar la estigmatización social a los menores en un país tan conservador como Japón.
La periodista no ocultó su sorpresa por la sospecha de Kisler hacia la implicación del marido en el crimen.
-Se me hace muy difícil creer que un hombre tan admirado en su profesión como es el doctor Yokomoto haya podido asesinar a sangre fría a su mujer e hijos.
-Bueno, el hecho de que una persona sea médico, abogado o juez, no quita que no pueda asesinar. Las capas más altas de la sociedad también producen comportamientos homicidas a causa de situaciones extremadamente estresantes. En estos casos el primer investigado es el marido o padre, si su coartada es válida entonces se debe seguir ampliando el círculo con amantes, familiares, vecinos, socios, etc. Pero en mi opinión, creo que el principal sospechoso en este caso es el marido.
Días más tarde Kisler pudo leer en la prensa que el señor Yokomoto, efectivamente, había asesinado a su familia. Por lo visto la afición al juego de él y de su esposa los había llevado a la quiebra y la señora Yokomoto le había amenazado con el divorcio y su ruina económica. Sólo la mención de que la policía se había basado en la entrevista que le hizo la periodista Yasiga a él para esclarecer los hechos le hizo sonreír.

lunes, 13 de marzo de 2017

El veneno infalible

El veneno, como tantas otras cosas, se ha perfeccionado a lo largo del tiempo. Muchos han sido los que se han rendido a esta arma tan letal como popular (el Papa Borgia y Juan Pablo I, el emperador romano Claudio, los filósofos Sócrates y Séneca) y muchos otros lo han usado para distintos fines (como robar, enamorar, violar o asesinar). Con el paso del tiempo los venenos se han ido transformando, han evolucionado como un arma más. La evolución armamentística ha ido desde la lanza paleolítica pasando por la espada griega, el arcabuz medieval y el cañón moderno hasta la bomba atómica actual. Igual ha pasado con los venenos. Antes se extraían de las plantas y hoy se fabrican en laboratorios. El estramonio, la cicuta, la aldefa o la belladona han sido sustituidos por el gas sarín, el burundanga o el más terrible y mortífero de todos: el VX.

La muerte del hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-un ha sacado a la palestra un mortífero agente químico declarado por la ONU como arma de destrucción masiva. Este agente químico puede matar en diez minutos a una persona hecha y derecha con tan solo poner su piel en contacto con diez miligramos de esta sustancia. Es decir, una gota de este agente en tu mano y mueres en diez minutos tras perder los sentidos y sufrir terribles dolores de cabeza. Increíble. Para sobrevivir a este efectivo agente debes inyectarte atropina en esos diez minutos agónicos. ¿Y quién no lleva atropina en su bolso junto con las llaves y el monedero? Si por un casual ese día se te olvidó la atropina en casa puedes acercarte a un ambulatorio de la Seguridad Social (siglas SS, las mismas siglas que utilizaban unos chicos rubios y muy majetes que al igual que la SS española ayudaban a los indefensos compatriotas de tercio de siglo a sobrevivir para que pudiesen trabajar y sacar adelante el país) para que te la suministren sin hacer colas con solo  explicar los síntomas.

Lo peor del caso es que nadie está ya a salvo de morir de forma fulminante. Con este mortal agente químico en manos de chalados el mundo está en peligro. No sólo eso, una gota de VX en una moneda y adiós muy buenas mientras compras el pan. ¿Exagerado? Puede, pero el saber no ocupa lugar. Lo más triste es que haya gobiernos que dediquen millones de dólares en quitar vidas y no en salvarlas. ¿Se imaginan una bomba llena de VX que explota sobre cualquier ciudad del mundo? No habría manera de escapar.

En mi opinión, la muerte del hermanastro del dictador norcoreano a manos de dos mujeres malayas no es más que un aviso al resto del mundo. Kim Jong-un es el nuevo Doctor No con sus demostraciones de poder militar lanzando misiles nucleares sobre el Pacífico, asesinando a su tío o dejando caer una gota de VX en la piel de su hermanastro en un aeropuerto atestado de gente, con policías y servicios médicos en su interior. Una advertencia al resto del mundo: no me toquen los cojones o arderán todos en el infierno. El problema es que no solo hay un Doctor No en este miserable mundo llamado Tierra. Tenemos también al señor Putin, al señor Trump, a la señora Merkel, al señor Maduro, a nuestro queridísimo Mariano, etc. Ya sea por poderosos o por estúpidos el planeta corre un serio peligro de ser habitado únicamente por cucarachas. Es indignante que semejantes elementos gobiernen países y que su ilimitada inseguridad en sí mismos por tener micropenes y microhuevos pongan al resto de la humanidad en el centro de mira. Dime qué coche calzas y te diré qué tamaño de polla tienes.

No quiero crear alarma social pero es para acojonarse cuando descubres que una simple gota sobre tu cuerpo puede matarte en un cuarto de hora y que esa gota está en poder de semejantes personajes como los ya citados. Yo les diré algo, ser valiente y poderoso es combatir el hambre en el mundo e invertir millones para curar las enfermedades que asolan la población mundial. Eso sí es tener un par de cojones bien puestos y no enviar a otros a hacer lo que uno no se atreve. Si quieren guerra o saber quien es el más fuerte yo les pongo un ring en Las Vegas y ahí péguense de ostias hasta que sólo quede uno en pie. Si son tan cobardes que no quieren medir sus egos a puñetazos, yo les propongo que se masturben con palillos chinos a ver si un orgasmo les aclara las ideas. Hay que ver cuánto mal follado hay en el mundo.

viernes, 3 de marzo de 2017

Inmigrante ilegal en mi país

Les contaré un caso surrealista que he podido conocer de primera mano en estos días. Lo contaré en primera persona para que nadie pueda sentirse ofendido, pero les juro que es real. Es el siguiente.
Llego a mi país después de estar años viviendo en el extranjero para estar cerca de mi familia. Decido alquilar un piso, ya que tengo a la mujer embarazada y no es plan de estar para arriba y para abajo mirando pisos de compra, con todo lo que conlleva. Busco uno amueblado y en un lugar tranquilo donde mi futuro hijo pueda pasar sus primeros años sin sobresaltos. Y lo encuentro. Amueblado, limpio, seguro, etc. Es perfecto.
El propietario del piso me comunica que tuvo que echar a los antiguos inquilinos, unos jetas de mucho cuidado (españoles, para que no se diga), porque no pagaban el alquiler ni los suministros de agua, luz y gas. En principio bien, nada de qué preocuparme. Pero la alegría dura poco. Cuando llamo a la compañía eléctrica y del gas me comunican que para poner a mi nombre dichos suministros debo antes abonar la deuda ¡de los anteriores inquilinos! Es más, me amenazan con que si no la pago me cortarán la luz y el gas. Perplejo me pongo en contacto con el propietario del piso y le explico el problema. Después de pelearse él con tan infames compañías, la única solución que le dan es que yo haga un alta nueva, pagando cien eurazos, por supuesto. El propietario, muy amable él, decide ayudarme con el pago, aunque ninguno de los dos tenemos la culpa de que haya esa deuda. A los pocos días, cuando le informo de que siguen llegando cartas de los antiguos inquilinos solicitando el pago de seis meses de suministros adeudados, el propietario me comunica que ahora la deuda se la están solicitando a él por ser el dueño del piso y le amenazan con cortar la luz y el gas del piso donde vivo. Vamos, yo que he pagado religiosamente alta nueva y todas las facturas, me veo sin luz ni gas porque meses atrás unos hijos de puta españoles han decidido vivir a costa de otros. Increíble pero cierto, Spain is different. El problema es que la compañía de luz y gas no sabe el nuevo domicilio de los jetas y el número de cuenta que les dieron para domiciliar los pagos tiene más telarañas que la casa encantada. En resumen, la compañía eléctrica, esa que paga a expresidentes para que paseen su palmito por la oficina cobrando una millonada, decide que la deuda debe pagarse sí o sí, sea quien sea el deudor. Primera moraleja, en esta mierda de país puedes tener luz y gas y que la pague otro. Esto en el extranjero no pasa.
Al cabo de los cuatro meses el propietario consigue con mucho esfuerzo que la compañía se comprometa a pedir la deuda a quien realmente no ha pagado, aunque me consta que la asesoría jurídica de la empresa eléctrica le sigue llamando cada dos días y de malos modos le recuerda que debe pagar una deuda que no es suya.
Ahí no acaba la cosa. Decido empadronarme para tener acceso a los médicos del lugar, lógicamente, ya que mi mujer está embarazada y a mi me puede dar un síncope en cualquier momento. Pues bien, acudo al ayuntamiento con mi contrato de inquilino, mis facturas de luz agua y gas, mi dni, etc., y la sorpresa viene cuando me dicen que no puedo empadronarme en el piso en el que vivo hace tres meses porque ya hay gente empadronada en ese inmueble. ¡No puede ser! Le pido al funcionario que me lo explique mejor y muy amablemente accede. Con la ley en la mano, una ley que en este país los chorizos conocen mejor que los jueces, un inquilino (si el contrato no especifica lo contrario) puede empadronar a quien le dé la gana aportando sólo su contrato de alquiler y la documentación de los que se van a empadronar. Ese empadronamiento dura como mínimo seis meses. Estupefacto le pido al funcionario que me diga desde que día están empadronados los que no viven en mi casa. Con toda la calma del mundo me dice que hace menos de tres meses que se empadronó una pareja extranjera, que por la protección de datos no puede decirme más, y que en estos tres meses mejor que no me ponga malo. Eso sí, dándoselas de buen samaritano me ofrece un provisional para que por lo menos mi mujer tenga ginecólogo.
Oído esto llamo al propietario y le explico el caso. Alucina pepinillos, como yo y me dice que llevará la escritura del piso para demostrar que es el dueño y que yo debo ser el empadronado y no alguien que jamás ha vivido allí, y menos empadronados sin su consentimiento. ¿Creen que sacó algo en claro? Aciertan. La única solución que le dieron es que denunciase los hechos y con suerte en un mes podría empadronarme, con suerte. Increíble.
Así que aquí me veo, recién llegado a mi país con una deuda reclamada que no es mía, con la amenaza de que en un traspapeleo me corten la luz y el gas y sin seguridad social porque unos extranjeros que ni conozco están empadronados en un piso en el que pago cada mes sin demora el alquiler. Vamos, que los inmigrantes ilegales están mejor que yo en este país de mierda que es España.

martes, 7 de febrero de 2017

Tiffauges, Francia, 1438

Sire de Rais se arrodilló en mitad de la sala y sollozando comenzó a hablar solo.
-¡Oh Señor! Perdona los pecados de este humilde servidor tuyo llamado Gilles de Rais, mariscal de Francia, barón de Laval, conde de Brienne, nacido en la Torre Negra del castillo de Champtocé hace treinta y cinco años, hijo de Guy II de Laval y Marie de Croan, malogrados cuando yo era sólo un niño, quedando al amparo del pérfido Jean de Craon, mi abuelo materno, que me inició en la bebida, en la guerra y en la muerte. Perdona Señor a este fiel servidor tuyo al que a los once años quisiste mostrarle cómo su padre moría en su alcoba, abierto en canal por los colmillos de un jabalí furioso. Te pido perdón porque allí, junto a él, pude sentir placer al ver sus vísceras sobresaliendo de su estómago mientras agonizaba, gimiendo de dolor como un simple berraco. En ese momento descubrí que no era un niño normal, que Tú, Todopoderoso, me habías hecho distinto al resto de mortales y después abandonado en los brazos de Satán para dar rienda suelta a mis macabras fantasías. ¿Por qué no me diste una infancia en la que imperase el amor y la justicia? ¿Qué hice yo para recibir maltrato y desidia por parte de mi abuelo? Recuerdo las palizas que mi cruel pariente me daba cuando me sorprendía manoseando a sus pajes y la rabia que me corroía por no poder ser libre, escoger mi sino. El narcisismo, la arrogancia y el orgullo adquiridos por una educación sin amor hicieron mella en mí. Yo detestaba el cuerpo de la mujer y él me obligó a casarme dos veces y a yacer con mis esposas para dar continuidad a mi linaje. Pero tú también quisiste castigarme al tener una hembra y no un varón por hijo. ¿No era ya suficiente dolor acostarme con esas mujeres para castigar mis terribles pecados?
El barón de Laval se levantó y fijó su vista en el techo de la impresionante sala principal de la fortificación.
-¿Por qué me arrebataste a la única mujer que me hizo olvidar mi diabólica naturaleza? Con Juana de Arco a mi lado yo era un hombre de bien, ella me daba esperanza. Fui nombrado Mariscal por luchar a su lado. Me enamoré de aquella pastorcilla que oía voces en su cabeza que le conminaban a salvar a su país y su fe. Me enamoré de tan católica causa. Su devoción a Ti me hizo olvidar el diablo que llevaba dentro. En el momento en que entró en aquella sala en Rouen un estigma maligno escapó de mi alma y, ante el escepticismo del delfín y la corte, yo persistí en creer en su misión divina. En presencia de ella y por ese breve lapso, yo iba en Tu compañía y mataba por Ti. Al sentir mi voluntad incorporada a la suya, mi inquietud desapareció. Pero su muerte me hizo odiar al ser humano. La devota Juana, quemada en la hoguera acusada de brujería por oír Tu voz, oh Dios misericordioso, por los infames ingleses, olvidada por su rey, a quien liberó y coronó, dejada a su suerte. Juana dio su vida por Francia y ni su rey ni su Dios quisieron saber nada de ella en los días previos a su muerte. Fue en ese momento que perdí la fe y me dediqué a saciar mi mórbido instinto asesino, escogiendo niños y niñas, los seres más puros e inocentes, para adorar al diablo.
>>¿Barron? ¿Dónde estás maldito diablo? Te vendí mi alma para convertir el plomo en oro y lo único que me has dado es sed de sangre, de placer, de sodomía. Yo sirvo a Satán, sacrifico niños en su nombre. ¿Dónde está el oro que me prometiste? Acojo a niños en nombre de Dios y los mato en nombre del diablo. Yo cumplo mi parte, ¡cumple tú con la tuya! Hoy mismo he sacrifcado en tu nombre al inocente sobrino del prior de Chermére. Con gran cautela, Poitou lo ha secuestrado para ti.
-No decís la verdad -oyó el barón, que giraba la cabeza a un lado y a otro buscando al dueño de la misteriosa voz por la inmensa y solitaria sala.
-¿Barron? Sal de tu escondite maldito demonio. ¡Muéstrate a tu servidor!
-Nada más lejos de ser un demonio el que te habla.
-¡Oh Señor! ¿Sois Vos? Dios Todopoderoso perdonad mis pecados, os lo ruego. No se puede mentir a quien todo lo sabe. Oh Señor, lo confieso. Confieso haber raptado y asesinado a... ¿doscientos?, ¿trescientos niños y niñas? Oh Señor, han sido tantos que llevar la cuenta se me hace imposible. Confieso que me produce placer torturarlos y asesinarlos de distintas maneras y haciendo uso de diferentes métodos de tortura: a algunos les separo la cabeza del cuerpo utilizando dagas y cuchillos; con otros uso palos y otros instrumentos de azote dándoles en la cabeza golpes violentos; a otros los ato con cuerdas y sogas y los cuelgo de puertas y vigas hasta que se ahogan. Confieso que experimento placer en herirlos y matarlos así. Gozo en destruir la inocencia y en profanar la virginidad. Siento un gran deleite al estrangular a niños de corta edad incluso cuando esos niños descubren los primeros placeres y dolores de su carne inocente. Confieso Señor que me gusta poner mi miembro viril en los culos de las niñas que no saben todavía para qué sirven sus otras partes. Dejo que mi semen impregne los cuerpos de estos niños y niñas hasta cuando están agonizando. Siempre me he deleitado con la agonía y con la muerte, desde que tengo consciencia. A estos niños de cuyos cuerpos abuso cuando estan vivos, los profano una vez muertos por placer. Gozo a menudo besándolos en los labios una vez les he cortado la cabeza, mirando fijamente los rostros de los que son más bellos y jugueteando con los miembros de los que estan mejor formados una vez están muertos. Bebo su sangre. Abro cruelmente los cuerpos de estos pobres niños en canal a fin de poder ver lo que tienen dentro, como vi las vísceras de mi padre en su lecho de muerte cuando tenía yo su misma edad. Al hacer esto mi único motivo es mi propio placer, lo confieso con amargura. Codicio y deseo carnalmente su inocencia y su muerte. Con frecuencia, he de confesar, y mientras esos niños están muriendo, yo me siento sobre sus estómagos y experimento gran placer en oír sus estertores de agonía. Me gusta que un niño muera debajo de mi cuerpo. Suelo reírme a carcajadas a la vista de un espectáculo así en compañía de Corillaut y Griart. He de confesar también Mi Señor que me masturbo viendo cómo se asfixian en la horca o cómo gimen de dolor mientras les rajo el vientre para después eyacular sobre sus vísceras.
>>Una vez que había empezado raptando y matando a niños, no pude parar, oh Mi Señor. Perdonadme. A algunos los mantengo en cautividad durante un corto plazo, halagándolos y mimándolos, enseñándoles los pecaminosos placeres de la carne. Me gusta que esos niños y niñas reaccionen en contra de su voluntad, de manera que lloren de placer aunque lo que yo les haga les cause dolor. Los encierro en la oscuridad y los azoto duramente. El coito sólo me excita cuando puedo penetrar el objeto de mi deseo hasta hacer que le brote la sangre. Aún y así, desdeño el orificio acostumbrado, en el caso de las niñas, y derramo mi esperma sobre sus vientres o dentro de sus anos.
>>Apuñalar y cometer el acto de sodomía son los placeres con los que mayormente me deleito con estos niños. Los escojo solamente jóvenes, rubios y guapos, y me cercioro, antes de hacerles nada, de que son vírgenes, que dada su corta edad son casi todos. Me gusta representar el papel de un padre que castiga a sus hijos, algo que jamás hicieron conmigo. Los pongo sobre mis rodillas y les pego y azoto. Esto me produce una gran excitación y mi órgano sexual experimenta una erección.
>>He de decir, oh Dios misericordioso, que al principio mataba a estos niños solamente para que no pudieran contar lo ocurrido. Pero poco después maté, y mato, por el placer de matar. Me gusta ver correr la sangre, me proporciona un gran placer. Recuerdo que desde mi infancia los más grandes placeres me parecían terribles. Gracias a mi abuelo creí en el infierno antes de poder creer en el cielo. La muerte se convirtió en mi divinidad, mi sagrada y absoluta belleza desde que vi morir a mi padre. He estado viviendo con la muerte desde que me di cuenta de que podía respirar. Siento confesar que mi juego por excelencia es imaginarme muerto y roído por los gusanos, como ahora estarán Tiberio, Nerón o Calígula, emperadores que me sirvieron de ejemplo en mi juventud.
>>¡Oh, Dios mío, mi Creador, mi amado Redentor, imploro vuestra misericordia y perdón en el estado de ruina en que me encuentro! Soy un hombre condenado que se encamina hacia su ruina. Soy el gran arcángel del reino de la muerte. Sin embargo, soy solamente Gilles de Rais, un hombre sin sentido y sin conocimiento. Por esto y con lágrimas en los ojos te pido Dios misericordia y perdón, porque soy cristiano y temo al infierno como cualquier fiel. Nada puedo decir que os explique o que me explique a mí mismo, por qué he cometido las acciones tan abominables y desenfrenadas que he perpetrado. Mi deber no es la explicación, sino la confesión ante Vos.
Rossignol se quedó perplejo al ver a su amo llorando como un niño chico. Su imponente figura de temible guerrero como había sido unos pocos años atrás se había difuminado para ser ahora el cobijo de una alma infantil y asustada que lloraba de miedo.
-Sire, ¿os encontráis bien? -dijo el joven Rossignol desde el umbral de la gran puerta de cedro, a veinte pasos de su amo.
-¡Oh amado Rossignol! Mi bello paje. Ven y consuela a tu amo, que lo necesita de verdad hoy más que nunca -le dijo Gilles de Rais secándose las lágrimas con la manga de su aterciopelada camisa y sonriendo.

miércoles, 25 de enero de 2017

La verdad, una gran mentira

Hoy he asistido a un juicio donde la verdad ha brillado por su ausencia. Representa que en un juicio se busca la verdad y la justicia pero ni siquiera eso de que mentir en un juicio es delito acobarda a aquellos que ya sea por dinero, por ego, por poder, por miedo, por piedad o por joder mienten como bellacos sin despeinarse. De todas formas esto no sorprende cuando tienes que oír de profesionales de la justicia que mentir es lícito, incluso, diría yo, casi obligatorio. Vamos, que hasta el juez miente cuando recuerda a los testigos que mentir está penado, y aún pillándolos en una mentira o contradicción no les imponen sanción alguna. Todo es una farsa. Ni la verdad social se salva de ser profanada.
Hay días que me acuesto y pienso: ¿cuántas verdades irrefutables has oído hoy? Y la mayoría de días la propia respuesta es desalentadora. Ninguna, cero patatero. Mentimos impunemente, todos y a todas horas. Mienten los políticos, los periodistas, los jueces, los economistas, los médicos, los tenderos, los comerciales e incluso nosotros mismos mentimos a políticos, a periodistas, a jueces, a economistas, a médicos, a tenderos e incluso a nuestra propia madre o a nuestro propio hijo si con ello salimos beneficiados, de la manera que sea. La mentira y la falsedad forma parte ya de nuestras vidas y lo vemos como algo normal. Vemos normal que un joven le prometa amor eterno a una mujer para acostarse con ella una sola noche. Vemos normal prometer a un hijo la compra de una chocolatina para tenerlo callado diez minutos. Vemos normal que un asesino diga que no se acuerda de haber cogido una enorme escopeta y cargarse a dos policías de tres tiros a bocajarro. No nos sorprende la mentira, pero lo peor de todo es que sí nos sorprende la verdad y la tildamos de estupidez. Muchos de nosotros habremos oído alguna vez eso de "no seas tonto, ves al médico y di que te lo has hecho en el trabajo y no en casa limpiando". O esa otra de "yo voto a Podemos" o "yo soy comunista, mira que Nike's me he comprado". O hemos visto a amigos poner a parir a otros amigos por la espalda pero al encontrarse abrazarse como hermanos. Incluso nosotros mismos lo habremos hecho alguna vez, pero eso sí, es diferente. Porque si lo hace el otro es una mentira sucia, si lo hago yo es mentira piadosa y si nos lo hacen a nosotros es una mentira dicha por un cerdo cabrón que merece morir. Porque seguro que también hemos oído eso de "a mí me gustan los hombres sinceros o las mujeres sinceras", ¿no? Pues diganle que está gorda o que se está quedando calvo si quieren dormir solos esa noche.
Dicen que la costumbre es ley, por eso en este país quien no roba, quien dice la verdad, quien ayuda al prójimo (¡ojo!, no confundir con esos desgraciados que van por ahí de abogados de los pobres para lavar su sucia imagen) o quien vive según sus convicciones y no según las de los demás es un gilipollas que merece ser apaleado. Si apadrinas a un niño eres un gilipollas porque ese dinero se lo quedan trajeaos españoles. Si donas ropa eres un gilipollas porque puedes ganar dinero vendiéndolo por Wallapop. Si contestas no a un ¿me queda bien el vestido? eres un maleducado. Si no hablas con quien te cae mal eres un antisocial. Si no ves la televisión eres un bicho raro. Si lees también. Si no insultas al árbitro eres un soso de cojones. Eres un cagón si no pasas de 120 km/h en la autopista o un huevón si estás locamente enamorado de tu mujer. Te miran como a un apestado cuando dices que tienes valores que te prohíben hacer cosas fuera de la ley moral. Es increíble. Lo de este país es para mear y no echar gota. El mundo al revés.
Y este es el ejemplo que estamos dando a nuestros hijos sin ninguna vergüenza. Tardaremos muchas generaciones en solventar esto, aunque yo creo que la humanidad se extinguirá siendo ladrones, mentirosos, falsos, egoístas y avariciosos. No queremos cambiar, y lo peor de todo es que no dejamos que otros cambien para no vernos a nosotros como nosotros vemos al resto, es decir, ladrones, mentirosos, falsos, egoístas y avariciosos. Como un padre dijo a su hijo una vez, los malos siempre ganan. Esa es nuestra cruda manera de pensar. Buenas tardes.

lunes, 9 de enero de 2017

Cómo funciona el cerebro de Néstor Braidot

Néstor Braidot nació en el seno de una familia de ascendencia ítalo austríaca el 13 de diciembre de 1947 en la ciudad de Avellaneda, provincia de Santa Fe, Argentina. Es doctor en Ciencias de la Administración, tiene un máster en Psicobiología del Comportamiento y en Neurociencias Cognitivas, máster en Economía, licenciado en Administración de Empresas, contable público nacional, licenciado en Cooperativismo, máster en Programación Neurolingüística, postgrado en Psiconeuroinmunoendocrinología y formador en rediseño conductual. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a investigar y aplicar los avances de las neurociencias en el desarrollo del potencial de personas y organizaciones. Compagina su actividad como conferenciante, académico, investigador y consultor con la docencia y la escritura (ha publicado más de quince libros sobre su especialidad). En el ámbito académico, es director del Centro de Investigaciones en Neurociencias Aplicadas y Prospectiva de la Universidad Nacional de La Plata (CINAP) y del Brain Decision Braidot Centre, entidad de la que es, asimismo, fundador. Como consultor, su trabajo se desarrolla desde la dirección del Braidot Business & Neuroscience International Network, organización que cuenta con su propio centro de entrenamiento cerebral.
https://www.epublibre.org/libro/detalle/11271


Cómo funciona el cerebro

Funcionamiento
El cerebro es la parte más importante de nuestro cuerpo y somos como somos gracias a él. Como nuestro cuerpo, el cerebro nace, crece, envejece y muere. Y como el resto del cuerpo, si no se le cuida envejece antes y enferma si dejamos que nuestra vida transcurra con pocas o sin actividades de estimulación cognitiva, si no aprendemos cosas nuevas, nos mudamos, nos divertimos... Si nos limitamos a una rutina cómoda, aunque tengamos treinta o cuarenta años, nuestro cerebro acabará siendo lento y “viejo”.
Con el paso de los años, es decir, desde la gestación hasta edades muy avanzadas, el cerebro presenta continuos cambios. Pasamos de una etapa de crecimiento y desarrollo a otra de maduración (la más extensa) y llegamos a la tercera edad, época en la que se produce un deterioro de la corteza prefrontal, la corteza temporal, el hipocampo y el sistema límbico más pronunciado que puede retrasarse si la persona se propone trabajar para mantener su cerebro joven y activo. A medida que crecemos y experimentamos cosas nuevas se van creando en el cerebro redes de conexiones nuevas, que se conocen con el nombre de neuroplasticidad, es decir, el cerebro se modifica segundo a segundo a medida que interactúa con el entorno tengamos la edad que tengamos. Este fenómeno explica por qué cada cerebro es único y diferente de los demás. Esta extraordinaria capacidad del cerebro para formar redes nuevas o modificar las existentes de forma constante es la base de la memoria y el aprendizaje e implica una visión dinámica de los mecanismos cerebrales. Hay que diferenciar la neuroplasticidad positiva, que crea y modifica las redes neuronales, con la neuroplasticidad negativa, que elimina las que no se utilizan. Por lo que respecta a la neuroplasticidad, uno de los mejores ejercicios que la ayudan a expandirse es el de la meditación. Diversos experimentos han corroborado que los monjes budistas crean conexiones neuronales que no se observan en personas que no meditan, manteniendo así su cerebro sano y fuerte.
Nota: meditación es el pensamiento o la consideración de algo con atención y detenimiento para estudiarlo o comprenderlo bien. Tambien puede definirse como oración o rezo que se hace en silencio, o reflexión intimista sobre algún tema espiritual o trascendente. Dado que la meditación y la buena pero escasa alimentación mantienen al cerebro joven, junto con el ejercicio físico, podemos comprender por qué personajes religiosos como el Abad Oliva (vivió 75 años), San Agustín (75), San Benito (71) o Ermesenda de Carcassone (85) llegaron a doblar la edad de esperanza de vida de sus contemporáneos.
Los pensamientos relacionados con la felicidad, el bienestar, el éxito, el placer y la alegría activan, refuerzan y establecen nuevos circuitos neuronales, vamos la neuroplasticidad. El cerebro “sufre” si no recibe estímulos placenteros, y genera situaciones como escasa o nula activación de los sistemas de recompensa.
También el dormir beneficia al cerebro. Recordemos que las reglas eclesiásticas de convivencia obligan al religioso a dormir ocho horas. No dormir inhibe la neurogénesis, que es el proceso mediante el cual se forman las células que componen el sistema nervioso central (neuronas y células gliales). La neurogénesis promueve la neuroplasticidad. Es decir, ayuda al cerebro a expandirse y crear así conexiones entre las neuronas. Este proceso suele llamarse darwinismo neuronal y su nombre no es casual: a los tres años, un niño tiene casi el doble de conexiones que tendrá de adulto. Hay que decir que las redes neuronales vinculadas a la planificación y la toma de decisiones tienen un proceso de maduración más lento, lo cual explica por qué los adolescentes suelen tener comportamientos caprichosos o incoherentes.
Las neuronas son células alargadas cuya principal característica es la excitabilidad eléctrica, ya que se ocupan de recibir y conducir impulsos nerviosos, y se relacionan entre sí según sus funciones. Tenemos neuronas sensoriales en los músculos, la piel, las articulaciones y otros órganos internos. Por eso sentimos frío o calor, placer o dolor. También tenemos neuronas sensoriales en la nariz, la lengua y el oído, y gracias a ellas percibimos aromas, sabores y sonidos, respectivamente.
Existe también el sistema de neuronas espejo. Este sistema tiene un papel fundamental en la comunicación social, ya que está formado por dos áreas cerebrales que comparten una característica única: ambas se activan cuando se realiza un movimiento o cuando se ve a alguien hacerlo. Las neuronas espejo le sirven al bebé de aprendizaje. Este sistema explica también (entre otras cosas) por qué son tan eficaces algunos anuncios publicitarios.

Partes del cerebro

-Hemisferios izquierdo y derecho
Cada hemisferio cuenta con varios surcos que separan los lóbulos frontal, parietal, occipital, temporal y la ínsula (que algunos autores consideran el quinto lóbulo). El hemisferio izquierdo afecta sobre lenguaje, cálculo, lógica, análisis, orden, secuencias, ritmo, sentido del tiempo, controlador, normas, relaciones causa efecto y jerarquía. En cambio el hemisferio derecho afecta sobre visualización tridimensional, reconocimiento y expresión de emociones, creatividad, capacidades visioespaciales, imaginación, orientación, intuición y pensamiento holístico, comprensión de metáfora y reconocimiento de expresiones faciales. Una persona en la que predomine el hemisferio izquierdo procesará la información de forma secuencial, paso a paso. En cambio, quien tenga un predominio del hemisferio derecho no pasará de una secuencia a otra, sino que buscará pautas, conceptos, y luego los organizará en un todo integrado. Como también sabemos, el hemisferio izquierdo es el encargado de dominar las extremidades diestras de nuestro cuerpo mientras que las extremidades zurdas son manipuladas desde el hemisferio derecho.

-La corteza cerebral
La corteza o córtex cerebral es el tejido nervioso que cubre la superficie de los hemisferios cerebrales. Es aquí donde ocurre la percepción, la imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión.
El neocórtex, "corteza nueva", es la denominación que reciben las áreas más evolucionadas del córtex. Es el cerebro racional y constituye la "capa" neuronal que recubre los lóbulos prefrontal y, en especial, el frontal. Es la zona más nueva del cerebro y se considera el resultado más espectacular de la evolución, pues ha añadido al cerebro del hombre todo lo que le diferencia del resto de mamíferos, es decir, la capacidad de pensar y razonar, estudiar y aprender, planificar y decidir, crear e innovar, comunicarse con los demás a través del lenguaje y tener conciencia de sí mismo y de sus emociones.

-Lóbulo frontal
El lóbulo frontal es un área de la corteza cerebral de los vertebrados. En los seres humanos está localizado en la parte anterior del cerebro. Los lóbulos frontales son los más "modernos" filogenéticamente. Esto quiere decir que solamente los poseen de forma desarrollada los animales más complejos, como los vertebrados y en especial los homínidos. En el lóbulo frontal se encuentra el área de Broca, encargada de la producción lingüística y oral. También se dan los movimientos de los órganos fonoarticulatorios. El lóbulo frontal es el encargado de razonar, planificar o decidir y si se daña puede cambiar la personalidad del enfermo.
-La corteza prefrontal o córtex prefrontal forma parte del lóbulo frontal y es la parte anterior de los lóbulos frontales del cerebro. Se ubica frente a las áreas motora y premotora. Esta región cerebral está involucrada en la planificación de comportamientos cognitivamente complejos, en la expresión de la personalidad, en los procesos de toma de decisiones y en la adecuación del comportamiento social adecuado en cada momento. Se considera que la actividad fundamental de esta región cerebral es la coordinación de pensamientos y acciones de acuerdo con metas internas. La corteza prefrontal no se completa hasta finales de la adolescencia o principios de la adultez, y el lóbulo frontal, que se ocupa de funciones muy importantes del intelecto como el razonamiento, la planificación y la toma de decisiones, acaba de desarrollarse hacia los treinta.

-Lóbulos occipitales
Es el casquete posterior cerebral, que en muchos animales tiene límites bien definidos, pero que en el hombre ha perdido su identidad anatómica. Están fundamentalmente compuestos por zonas de procesamiento visual. Una lesión en la zona parieto-occipital del hemisferio izquierdo puede provocar dificultades para leer, calcular y de lateralidad.

-Lóbulos temporales
Localizados frente al lóbulo occipital, situado por debajo y detrás de la cisura de Silvio, aproximadamente detrás de cada sien, desempeñan un papel importante en tareas visuales complejas como el reconocimiento de caras. Está encargado de la audición, equilibrio y coordinación. Es el «centro primario del olfato» del cerebro. También recibe y procesa información de los oídos, contribuye al balance y el equilibrio y regula emociones y motivaciones como la ansiedad, el placer y la ira. Los lóbulos temporales se relacionan con el sonido, la comprensión del habla (en el lado izquierdo) y con algunos aspectos de la memoria.

-Lóbulos parietales
Se hallan por detrás de la cisura de Rolando y por encima de la cisura lateral; por detrás limita con la imaginaria cisura perpendicular externa. Son los encargados de las percepciones sensoriales externas (manos, pies, etc.): sensibilidad, tacto, percepción, presión, temperatura y dolor. Los lóbulos parietales se ocupan de funciones relacionadas con el movimiento, la orientación, el cálculo y ciertos tipos de reconocimiento. Si se produce una lesión, la persona afectada puede tener dificultades para realizar actividades simples, como preparar la lista de la compra u ordenar el armario.

-El cerebelo
Es una región del encéfalo cuya función principal es de integrar las vías sensitivas y las vías motoras. El cerebelo integra toda la información recibida para precisar y controlar las órdenes que la corteza cerebral envía al aparato locomotor a través de las vías motoras. Es el regulador del temblor fisiológico. Es una área vital para el control de actividades motrices como caminar, correr, practicar un deporte o tocar un instrumento. Una lesión en el cerebelo puede implicar depresión, ansiedad, risa patológica o agresividad.

-Ínsula
La corteza insular o simplemente ínsula se encuentra ubicada profundamente en la superficie lateral del cerebro, dentro del surco lateral (cisura de Silvio), que separa las cortezas temporal y parietal inferior. La ínsula no es visible en la cara externa del cerebro y queda cubierto por las estructuras citadas. Durante una investigación de neuromarketing en un supermercado, se detectó que las ventas de una categoría de alimentos se veían negativamente afectadas por tener cerca las bolsas de basura y comida para perros (entre otros productos considerados desagradables). A nivel cerebral, esta sensación de asco se manifestó en la activación de un neurocircuito dominado por la ínsula.

-Sistema límbico
El sistema límbico es un sistema formado por varias estructuras cerebrales y donde se encuentran los instintos humanos como la memoria involuntaria, el hambre, la atención, los instintos sexuales, las emociones (por ejemplo placer, miedo, agresividad), la personalidad y la conducta. Está formado por partes del tálamo, hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, cuerpo calloso, septo y mesencéfalo. Los daños en el sistema límbico causan una gran variedad de síntomas, entre ellos, fragilidad emocional, tendencia al llanto, alteraciones en la memoria emocional, incluso hipersexualidad. En todos estos casos existe un rasgo común que puede verse en las neuroimágenes: lesiones en la zona amigdalina.

-Núcleo accumbens
Es un grupo de neuronas del encéfalo que focalizan el placer. Los chistes por ejemplo activan el núcleo accumbens, provocando una sensación de bienestar que puede mantenerse varias horas y que influye en la conducta. Es una estructura muy estudiada, pues las drogas que provocan adicción, como la cocaína y la heroína, generan en el núcleo accumbens un aumento en los niveles de un neurotransmisor, la dopamina.

-Amígdala
La amígdala es la estructura más importante en el procesamiento cerebral de las emociones. Se encuentra en las profundidades del cerebro, prácticamente dentro del lóbulo temporal (tenemos dos amígdalas, la izquierda y la derecha, una en cada hemisferio) y está formada por varios núcleos que controlan gran parte de los estímulos emocionales que recibe el sistema nervioso. La amígdala es fundamental en los mecanismos de cognición social y empatía. Algunas investigaciones revelan que la amígdala es más grande en el cerebro de personas agresivas.

Neurotransmisores
Un neurotransmisor es una sustancia química cuya principal función es la transmisión de información de una neurona a otra atravesando el espacio denominado sináptico, que separa dos neuronas consecutivas. Se trata de una pieza clave a la hora de la transmisión de los estímulos nerviosos.

Neurotransmisores importantes

-Acetilcolina
La acetilcolina favorece la capacidad de atender y memorizar. El rol de la acetilcolina en la consolidación de la memoria es básico, ya que para que ésta se produzca hay que tener niveles bajos de este neurotransmisor durante la fase de sueño profundo. En situaciones normales, los niveles de acetilcolina son elevados durante la vigilia y caen a niveles mínimos durante el sueño profundo, favoreciendo la memoria a largo plazo. Por eso, si no dormimos no recordamos.

-Dopamina
La dopamina regula niveles de respuesta y es fundamental en la motivación, las emociones y los sentimientos de placer. Está relacionada con las adicciones y los placeres, e interviene activamente en los sistemas de recompensa del cerebro, enviando señales de alarma si lo que una persona recibe excede o es inferior a lo que espera. Por ejemplo, cuando los niveles de dopamina son bajos, se activa una especie de búsqueda que desencadena una conducta que pretende ser recompensada. Es la encargada de crear lo que vulgarmente se llama "mono". El déficit de dopamina produce dificultades en el ejercicio de las funciones ejecutivas.
La motivación puede definirse como una especie de motor neurofisiológico que desencadena una conducta orientada a un fin, normalmente conseguir un logro o beneficio. Es uno de los fenómenos más visibles entre quienes tienen éxito, pues su fuerza le ayuda a superar los obstáculos que se les presentan hasta alcanzar sus objetivos una y otra vez. A nivel cerebral, la satisfacción asociada a la consecución de las metas activa el sistema de recompensas y libera dopamina. Ello provoca una sensación de bienestar interior, placer y optimismo que se convierte en una especie de círculo virtuoso, ya que renueva el entusiasmo y, consecuentemente, refuerza la motivación. Cuando alguien no consigue lo que espera o aquello por lo que tanto se ha esforzado, la dopamina envía al cerebro señales de alerta, lo cual desencadena reacciones que pueden provocar un estado depresivo que suele ser transitorio. Uno de los factores que afecta negativamente a la motivación (por fortuna de forma transitoria) es la fatiga. Mediante estudios, se ha observado que la exigencia excesiva y el cansancio reducen la actividad de una zona de la corteza cingular (anterior), con lo cual se alteran negativamente la iniciativa, el impulso y la motivación y, a su vez, se favorece la disminución de los niveles de dopamina en el cerebro.

-Serotonina
Regula el estado anímico. Este neurotransmisor interviene en el reloj biológico que necesita el organismo para elaborar melatonina (una proteína que regula el sueño). Por ejemplo, los estados de somnolencia que se suelen experimentar al atardecer se deben a un aumento de esta sustancia, cuyos niveles suelen mantenerse altos hasta que amanece. Recientemente, se ha descubierto que el cerebro masculino genera más serotonina que el femenino (a veces esta diferencia llega a un 50%), por eso las mujeres son más sensibles que los hombres a los cambios en los niveles de este neurotransmisor y suelen sentirse deprimidas o ansiosas con más frecuencia que ellos. Otro dato muy interesante relacionado con esta sustancia es que el cerebro la produce a partir de un aminoácido que se incorpora con la comida y, consecuentemente, uno de los alimentos que más contribuye a generarla e inducir su aumento en los circuitos cerebrales es el chocolate. El aumento de serotonina produce una sensación de bienestar y relajación, y contribuye a inhibir la agresión, la ira y los síntomas de depresión, caracterizada por niveles bajos de esta sustancia.

-Oxitocina
Paul Zak, de la Universidad de Claremont, descubrió en 2004 que la oxitocina es el agente químico cerebral que nos permite determinar en quién confiar y en quién no. Es la hormona que nos motiva recíprocamente con aquellos que nos muestran confianza, apoyo social, económico o romántico.

-Mielina
El buen funcionamiento, disminución o decadencia de algunas capacidades cerebrales —como el razonamiento y la capacidad para encontrar rápidamente las relaciones entre los hechos— está relacionado con la mielina: a medida que los axones se recubren con sus capas, las neuronas aumentan tanto la velocidad como la tasa de transmisión de información. Si este proceso se altera, afecta a la formación de redes neuronales. Como los impulsos nerviosos se desplazan a gran velocidad, si se producen cortes o pausas en su recorrido, el trayecto se  lentifica y, peor aún, puede atrofiarse.

Memoria
La memoria puede definirse como la capacidad para almacenar información y recuperarla. Sin embargo, es más que eso. La memoria es la identidad de un individuo, lo que define quién es y qué lugar ocupa en el mundo. Los estudios de la doctora Milner aportaron la primera prueba experimental que permitió distinguir dos tipos de memoria: la implícita (relacionada con el aprendizaje de habilidades perceptivas y motrices) y la explícita o declarativa (relacionada con acontecimientos autobiográficos y el conocimiento de los hechos). En la memoria a corto plazo olvidamos gran parte de lo que vivimos y aprendemos y que, para que determinados recuerdos persistan, tenemos que utilizarlos una y otra vez. En este sentido, el cerebro es inteligente: desecha lo que considera inútil para nuestras vidas y guarda lo que tiene valor. Con respecto al sistema de largo plazo, el estilo o las circunstancias de la vida tienen una gran influencia. Por ejemplo, se han estudiado muchos casos en los que el estrés agudo inhibe la actividad del hipocampo (básicamente por un exceso de cortisol). Asimismo, los hechos que tienen un gran componente emocional seguramente pasarán al sistema de largo plazo, mientras que la información superflua se puede perder en un día o dos. La pérdida de la memoria y/o la incapacidad de aprender se denomina amnesia. La amnesia retrógrada produce una pérdida de memoria para los acontecimientos previos al traumatismo (meses o años), pero se recuperan los recuerdos formados después del traumatismo. La amnesia anterógrada genera incapacidad para formar nuevos recuerdos tras el traumatismo.

Interviene en la memoria...

-Hipocampo
Fundamental para el aprendizaje, la formación de la memoria, la ubicación espacial y el reconocimiento de objetos.

-Amígdala
Desempeña un papel decisivo en la memoria del miedo. La zona medial de esta estructura es más grande en el cerebro masculino, pero, ante estímulos similares, tiene mayor activación en el femenino.

-Hipotálamo
Su papel en la memoria es muy importante: se ha estudiado que personas con lesiones en esta zona presentaban alteraciones de distinto tipo, por ejemplo, amnesia anterógrada (no podían retener información nueva) y desorganización temporal de los recuerdos.

-Tálamo
Se encuentra en el centro del cerebro. Tiene un importante papel en la codificación de la información relacionada con la memoria anterógrada.

-Cerebelo
Tiene múltiples conexiones bidireccionales con ambos hemisferios que se dirigen tanto a las áreas relacionadas con los movimientos y mantenimiento del equilibrio (motoras) como a las que se relacionan con aspectos neurocognitivos y emocionales. Los daños en el cerebelo provocan dificultades de memoria, principalmente episódica y procedimenta.

Tipos de memoria

-Memoria episódica
Permite almacenar y evocar hechos, lugares, fechas... y suele definirse como la memoria del cuándo y dónde.

-Memoria semántica
Permite almacenar y evocar conceptos y significados.

-Memoria procedimental (implícita)
Es de tipo automático o reflejo, ya que puede evocarse sin necesidad de ser consciente de cada acto. Es la memoria que ayuda a no pensar, por ejemplo, cómo se abre una puerta o cómo se mantiene el equilibrio al ir en bicicleta (cuando sabes hacerlo).

-Memoria emocional
Alberga, por ejemplo, la aceptación o el rechazo de un lugar, el miedo a los perros, la mayor o menor felicidad que una persona siente cuando viaja en tren o en avión y la mayoría de las fobias.

Inteligencia
La creatividad se considera la punta del iceberg de la inteligencia humana, pues implica importantes propiedades del pensamiento como el razonamiento, la asociación semántica, la imaginación y la fantasía. La inteligencia, junto a la motivación, es el motor que impulsa al ser humano hacia sus logros y avances. En la corteza cerebral reside la capacidad de pensar, asociar, crear, innovar y relacionarse con los demás y esto es muy importante, ya que la vida social es decisiva en la evolución del cerebro creativo. Crear significa generar ideas nuevas e inusuales, lo cual implica un trabajo que libera al cerebro de esquemas de pensamiento estereotipados.
Pero la inteligencia puede ser muy distinta en cada una de las personas que pueblan La Tierra, ya que viene dada por la experiencia. Por ejemplo, es curioso el caso de personas autistas que destacan por su talento. Una de las hipótesis es que, si una zona del cerebro no desempeña bien sus funciones porque está dañada o inhibida, otra zona comienza a soltarse, a desplegar sus habilidades. Al estudiar casos de personas autistas que destacaban por su enorme inteligencia matemática, se comprobó que al aplicar a una persona sociable la técnica de estimulación transcraneal para desactivar transitoriamente algunas zonas del hemisferio izquierdo (donde están los centros del habla) que el 40% de los participantes adquirió extraordinarias habilidades intelectuales en 15 minutos. Es decir, el hecho de no hablar potenció otras cualidades. Por esto mismo podemos decir que todos somos inteligentes en alguna que otra faceta de nuestra vida al practicarla diariamente, mientras que seremos deficientes en las que no practicamos.

Tipos de inteligencia

-Inteligencia lingüística
Implica una habilidad especial en el empleo del lenguaje hablado y escrito, la capacidad para aprender diferentes idiomas y usar el lenguaje para lograr determinados objetivos. Tienen inteligencia lingüística algunos políticos, los abogados (principalmente los defensores) y los grandes oradores (entre otros).

-Inteligencia visoespacial
Es la inteligencia que ostentan físicos, ingenieros y todos los que tienen habilidades para percibir las formas, movimientos, rotación de figuras y creación de imágenes mentales.

-Inteligencia lógico-matemática
La utilizamos para calcular y resolver problemas lógicos y matemáticos. Este tipo de inteligencia puedes observarlo en físicos como Einstein, economistas como Samuelson o en cualquiera de los creadores de las grandes obras de ingeniería del mundo.

-Inteligencia corporal-cinestésica
La característica principal de este tipo de inteligencia es la habilidad para dominar el cuerpo, tanto para expresarse a través de él como para alcanzar diferentes metas. Esta inteligencia se presenta mayoritariamente en deportistas.

-Inteligencia musical
Abarca un conjunto de habilidades que se revelan en las diferentes expresiones de los individuos a través de la música, como componer, cantar, dirigir una orquesta, tocar muy bien un instrumento o saber escuchar.

-Inteligencia interpersonal
Se revela en quienes logran establecer relaciones armónicas y productivas con los demás, y está estrechamente relacionada con la empatía, con la capacidad para conectar con el otro y lograr un compromiso en el que casi siempre interviene un componente afectivo. Los mejores comerciales y vendedores desarrollan este tipo de inteligencia por encima del resto.

-Inteligencia emocional
Implica la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. No se trata de reprimir las emociones propias ni las ajenas, sino de dejarlas fluir, dirigirlas y equilibrarlas inteligentemente.

-Inteligencia naturalista
Se distingue por la habilidad para identificar, reconocer y clasificar las especies (flora y fauna), como también otros elementos de la naturaleza: el viento, las tormentas y las mareas.

-Inteligencia espiritual
Aunque esta denominación te haga pensar en un budista, una monja o un sacerdote, lo cierto es que esta inteligencia no se limita a las manifestaciones religiosas, ya que incluye varias particularidades. Gardner propone tres connotaciones para la palabra “espiritualidad”: inquietud por las cuestiones cósmicas o existenciales (¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿qué nos depara el futuro?, etcétera), consecución de un estado del ser (los yoguis y meditadores están más capacitados para experimentar determinados fenómenos espirituales), y el efecto en los demás (por ejemplo, las personas que llevan una vida dedicada al altruismo, como los médicos de Médicos sin Fronteras). De momento, se ha descubierto que existe una relación entre la inteligencia espiritual y la salud, ya que estas prácticas mejoran el sistema inmunológico.

-Inteligencia social
La inteligencia social se manifiesta en el trato cotidiano que establecemos con todas las personas con las que nos relacionamos: compañeros de trabajo, de deporte, alumnos, profesores, amigos... incluso con desconocidos. Este concepto no sólo incluye la capacidad para generar relaciones satisfactorias con otros individuos (componente de la inteligencia emocional), sino también las habilidades que permiten detectar actitudes no deseadas y anticiparse a sus consecuencias. Quienes no logran vivir en armonía con su entorno son propensos a experimentar emociones negativas, como rabia, desesperanza, estrés o depresión, lo cual revela que la ausencia de inteligencia social es capaz de hacerte enfermar.

Tipos de funciones

-Ejecutivas
En todas las actividades que solemos definir como intelectuales, afectivas y sociales, están presentes las funciones ejecutivas. Como son esenciales para resolver problemas, su funcionamiento suele asociarse a la inteligencia necesaria para establecer rápidamente las relaciones entre los hechos, comprenderlos y tomar decisiones acertadas. Un problema con estas funciones ejecutivas puede derivar en distracción, dificultades para focalizar la atención y concentrarse. Las funciones ejecutivas dependen de los lóbulos frontales.

-Cognitivas
Las funciones cognitivas más afectadas por la escasez, ausencia o interrupción de las horas de sueño son la atención y la memoria. Por eso, además de disminuir las capacidades para comprender, analizar, planificar y tomar decisiones, el sueño de mala calidad altera el estado de alerta que un individuo necesita no sólo para realizar sus actividades, sino también para cuidar de sí mismo.

-Sensitivas
Las funciones sensitivas reciben información de los estímulos y se procesan. Los estímulos de origen externo o interno se captan a través de diferentes receptores. Estos receptores transforman los estímulos recibidos mediante señales energéticas. Es decir, captamos estímulos mediante los cinco sentidos y el cerebro los procesa para que actuemos en consecuencia.

-Motoras
El cerebro controla movimientos voluntarios e involuntarios. La corteza motora está situada en el lóbulo frontal, delante de la cisura de Rolando.

-Integradoras
Se refieren a actividades mentales como atención, memoria, aprendizaje o lenguaje. La mayoría de pacientes que sufren algún tipo de daño cerebral pierde algún comportamiento o capacidad cognitiva de este tipo.

Consecuencias de malas funciones

-Dispersión
La dispersión o distracción crea problemas para iniciar y finalizar una tarea, errores de memoria, inconvenientes en la formulación de metas, planificación y ejecución, impulsividad, carencias en la construcción de relaciones afectivas y sociales, dificultades para manejar secuencias de información, poca habilidad para establecer el orden temporal y organizar el tiempo, reducción de la fluidez verbal.

-Deficiencias en la atención
Tendencia al desorden, desorganización y olvidos, pérdida de objetos personales.

-Impulsividad
Toma de decisiones desacertadas, carácter explosivo, desbordes emocionales.

-Hiperactividad
Necesidad de moverse, viajar, cambiar de lugar, dificultades para disfrutar del ocio y las gratificaciones

-Urgencias innecesarias (que las cosas se hagan ¡ya!)

Metaconsciencia
La percepción metaconsciente (que también se conoce como no consciente, inconsciente o subliminal) es un fenómeno sensorial mediante el cual el cerebro capta gran cantidad de información que procede del entorno de manera simultánea sin que seamos conscientes de este proceso. Probablemente, el sistema metaconsciente se haya desarrollado por las dificultades del consciente para captar el enorme flujo de información que procede del entorno, lo cual supera su capacidad para procesarla. A la inversa, la percepción consciente es limitada, ya que puede atender a un máximo de siete variables o ítems de información de manera simultánea.
Cuando duermes o estás en ese estado de duermevela, tu pensamiento no queda suspendido, sino que está en un orden diferente, el metaconsciente y, desde allí, dirige no sólo la toma de decisiones y otros procesos relacionados con tu conducta, sino también, y particularmente, tus actos creativos. Ya sea durante el sueño o en estados de relajación profunda, el pensamiento metaconsciente puede generar combinaciones novedosas de ideas porque es menos rígido y especializado que el consciente. Esto hace que todo parezca posible en los sueños, donde las conexiones entre un pensamiento y otro parecen ser infinitas.
La siesta energética ofrece grandes beneficios al cerebro que repercuten no sólo en la motivación, sino también, y fundamentalmente, en el rendimiento intelectual: aumenta la velocidad del pensamiento, mejora la capacidad de atención y concentración, potencia los procesos de consolidación de la memoria, facilita la resolución de problemas y favorece la claridad mental necesaria para el razonamiento y la toma de decisiones. Salvador Dalí,  por ejemplo, dormía recostado con un juego de llaves en la mano y se aseguraba de que debajo de su mano hubiese un cuenco. Cuando llegaba al punto de relajación, su mano soltaba las llaves y el golpe de éstas en el cuenco lo despertaba. En ese tiempo, que solía durar de quince a treinta minutos, Dalí recibía inconscientemente ideas que plasmaba después en el lienzo.

Estrés
El término “estrés” alude a todo factor externo e interno que provoca fuertes estados de tensión psicológica y ansiedad que se traducen en malestar emocional y físico, lo que reduce la actividad de las funciones ejecutivas del cerebro y provoca dificultades en la atención, la concentración, la memoria y la toma de decisiones. Provoca una liberación excesiva de una hormona, el cortisol, como respuesta a situaciones de sobrecarga tensional. Ello afecta a los procesos de consolidación de la memoria y bloquea la corteza prefrontal, alterando la capacidad de resolución de problemas y la habilidad para razonar y tomar decisiones. Cuando el estrés pasa a ser crónico, uno de los sistemas más vulnerables es el de la memoria episódica. Por ello algunas personas afectadas no pueden recordar qué hicieron dos o tres días antes, otras se olvidan la sartén en el fuego y otras pierden tiempo buscando sus gafas. Puede alterar los niveles de serotonina, lo cual afecta al estado de ánimo, los ciclos de sueño y vigilia y la actividad sexual.

Para acabar con el estrés puede...

-Primero descubrir sus propios estresores.
-Dormir.
-Generar espacios de placer y diversión. -Reír. La risa es muy saludable. La risa activa el núcleo accumbens y provoca una sensación de bienestar que se mantiene durante horas (salvo que usted u otra persona hagan algo para suprimirla). También levanta el ánimo, estimula el sistema inmunológico y aumenta la creatividad y la lucidez mental, además crea buen ambiente, mejora la comunicación con uno mismo y con los demás y, fundamentalmente, es contagiosa. Algunos investigadores afirman que reír cien veces al día equivale a hacer un ejercicio aeróbico durante 15 minutos en bicicleta.
-Meditar, aprender a relajarse.
-Realizar actividades aeróbicas o practica algún deporte.
-Visitar un gimnasio cerebral.
-Visualizar sus  metas. La visualización creativa es una de las técnicas más efectivas para educar el pensamiento. Consiste en concentrar la atención en imágenes mentales relacionadas con las metas visualizando dicho alcance como si fuera real, tras un proceso controlado de relajación. Observen por ejemplo la actitud de los saltadores de longitud o altura antes de realizar su salto.
-Comer saludablemente. Por ejemplo, se ha descubierto que una dieta rica en polifenoles y ácidos grasos poliinsaturados (con propiedades antioxidantes) es efectiva para el cerebro. Los polifenoles se encuentran en el té, la cerveza, la uva, el vino, el aceite de oliva, el cacao, las nueces y otras frutas y verduras. Los ácidos grasos poliinsaturados se encuentran en el pescado azul, el maíz, la soja, el girasol y la calabaza. Se ha comprobado que una reducción equilibrada del 30% de lo que se come reduce el estrés oxidativo y la generación de radicales libres, aumenta la producción de neuronas en el hipocampo (memoria y aprendizaje), aumenta el número de sinapsis, activa los mecanismos de reparación de daños neuronales, activa genes que favorecen la plasticidad neuronal, protege frente al párkinson y el alzhéimer, reduce la incidencia de cánceres y procesos degenerativos.

Cerebro masculino y femenino
En opinión del neurobiólogo alemán Gerald Hüther, autor del ensayo Hombres, el sexo débil y su cerebro, lo que marca la diferencia entre hombres y mujeres comienza antes del nacimiento y es una concentración hormonal diferente: testosterona en el varón; estrógenos y progesterona en la mujer. Una investigación con simios jóvenes avala esta teoría, ya que los simios machos jugaron más tiempo con juguetes de niños y las hembras con juguetes de niñas. Al tratarse de simios queda anulada la teoría de la socialización y por lo tanto se deduce que la inclinación de uno y otro sexo hacia diferentes juguetes puede deberse a diferencias biológicas innatas. Por ejemplo, un mayor nivel de testosterona (hormona masculina) influye en un mayor desarrollo del hemisferio derecho, del que dependen las habilidades visoespaciales (aquellas en las que se destacan los varones) y aumenta la predisposición para agredir. En el caso de la mujer, los niveles bajos de esta hormona permiten que sus células cerebrales desarrollen más conexiones en los centros de comunicación y en las áreas que procesan emociones. Asimismo, hombres y mujeres presentan diferencias morfológicas en determinadas estructuras, como el cuerpo calloso, la amígdala y el hipocampo entre otras. La capacidad para memorizar es mayor en la mujer, principalmente la fijación de recuerdos con contenidos emocionales. Esta aptitud natural (el cerebro femenino es superior al masculino en la cantidad de neuronas espejo, por lo tanto, es más empático y comunicativo) también puede explicar el efecto de contagio emocional que se observa entre mujeres. Las áreas del lenguaje son entre un 20 y un 30% mayores en el cerebro femenino. A este hecho se debe (en parte) que la mayoría de las mujeres supere a los hombres en pruebas de lenguaje, velocidad lectora e interpretación de textos, asimilación de matices emocionales en éstos y escritura creativa. Estas capacidades, sumadas a sus habilidades empáticas, les otorgan una excelente plataforma para desarrollar habilidades de comunicación.
En el cerebro masculino la disminución de testosterona, acompañada por un aumento en los niveles de estrógenos y de otra hormona, la oxitocina, provoca que en la etapa de la madurez el cerebro masculino comience a parecerse al femenino en el sentido de que se vuelve más proclive a la sensibilidad emocional y a la paciencia, por lo tanto, más empático. Por ejemplo, el papel del hombre como cazador, que debía divisar presas a gran distancia y orientarse en enormes extensiones, fue esculpiendo su cerebro, y esas inscripciones las heredaron las generaciones posteriores. Por eso se afirma que el género masculino viene al mundo con una brújula entre sus neuronas; de hecho, una zona del lóbulo parietal, implicada en el movimiento y la orientación, está más desarrollada en el cerebro masculino.

Particularidades del cerebro femenino

-Está mejor estructurado para el desarrollo de empatía y la creación de lazos de amistad.
-Tiene mayor capacidad que el masculino para recordar rostros y reconocer matices emocionales en los tonos de voz.
-Es superior al masculino para el lenguaje y el procesamiento auditivo de la información.
-Su capacidad de memoria supera a la del hombre en todas las franjas etarias.
-La memoria emocional es más potente y perdurable.
-Tiene mayor capacidad de relación amplia, por ello la mujer hace mejor que el hombre varias cosas a la vez.
-Tiene mejor comunicación entre hemisferios.
-Utiliza más la empatía cognitiva.
-La sensibilidad ante situaciones de crisis, estrés y expresiones calificadoras es mayor.
-Reacciona con más intensidad que el masculino ante estímulos displacenteros.

Particularidades del cerebro masculino

-Está mejor estructurado para crear y comprender sistemas.
-Supera al femenino en habilidades para la lógica analítica, el razonamiento matemático y todo lo que involucre secuencias, orden y clasificación.
-Tiene mayor capacidad de focalizar la atención y concentrarse en un tema determinado.
-Es superior en habilidades visoespaciales.
-Es menos sensible que el femenino al estrés psicológico y el conflicto.
-Las zonas cerebrales relacionadas con el impulso sexual son 2,5 veces mayores que en el cerebro femenino.
-Está mejor dotado para la guerra y situaciones que involucren agresión.
-Es más hábil que el femenino para comprender mapas.
-Reacciona con más intensidad que el femenino ante los estímulos placenteros.

Curiosidades

-El cerebro no siente dolor. El dolor físico no existe hasta que los neurotransmisores y los nervios informan al cerebro. Esto significa que, sin cerebro, ningún ser humano sentiría dolor. Quizá te preguntes: “Si es así, ¿por qué me duele la cabeza?”. La respuesta es más sencilla de lo que parece: este tipo de dolor (que atormenta a muchas personas) procede de vasos capilares, nervios y músculos afectados, no del cerebro en sí. En realidad, ningún dolor existe hasta que el cuerpo se lo comunica al cerebro.
-Tres cuartas partes del cerebro son agua. Hay que beber dos litros de agua al día. Se recomienda especialmente el té verde, no sólo por las propiedades beneficiosas que tiene para el organismo, sino también porque es muy bueno para el cerebro. Recientemente, una investigación de la Third Military Medical University, de la ciudad Chongqing (China) demostró que el té verde mejora la memoria y el aprendizaje espacial.
-La intercomunicación en el sistema nervioso corre a una velocidad sorprendente. Los impulsos eléctricos que avanzan a lo largo de los axones llevando información pueden alcanzar velocidades increíbles. Algunos recorren casi 120 metros por segundo. Para que te hagas una idea de lo que significa, si mides 1,80 metros y te tuerces un pie, tu cerebro puede tardar 15 milisegundos en enterarse. Los especialistas afirman que puede alcanzar una velocidad de 360 kilómetros por hora.
-La actividad neuronal crea cifras de varios ceros. El cerebro humano tiene casi cien mil millones de neuronas. ¿Sabe cuántas neuronas puede haber en una cantidad de tejido equivalente a una semillita de tomate? Pues... ¡entre cien mil o más! Y lo más sorprendente: ¡nunca se tocan entre ellas! Cada neurona tiene un único axón (es raro encontrar un número tan pequeñito cuando se estudia el cerebro). He aquí la maravilla: ¡algunos axones pueden llegar a medir 2 metros!
-El cerebro ocupa casi el 2% de la masa corporal, pero consume el 20% de la energía del organismo. Un dato interesante que explica (en parte) por qué los bebés duermen tanto tiene que ver con el consumo de energía cerebral: aproximadamente el 66% de las calorías que incorporan se destina a la nutrición de su sistema nervioso. Ello se debe a la intensa actividad: cuando el niño sale del útero materno, su cerebro comienza a percibir y procesar la información del entorno, por lo cual la influencia externa es decisiva.
-El cerebro contiene muchísimos vasos sanguíneos, que llegan a los 160.000 kilómetros.
-El funcionamiento del cerebro puede explicar las experiencias cercanas a la muerte. Francisco Rubia (neurocientífico español, especialista en fisiología del sistema nervioso) ha publicado trabajos muy interesantes sobre el tema. “En las personas clínicamente muertas —explica— se produce un cuadro de anoxia (falta de oxígeno) e hipercapnia (aumento de la presión parcial de dióxido de carbono).” Este cuadro (impulsado por la hipercapnia) genera un estado de desinhibición generalizada en el cerebro: muchas neuronas dejan de funcionar, se pierde el sentido del tiempo y el espacio. Paralelamente, se produce una hiperactividad en algunas estructuras del sistema límbico (emocional). El cerebro entra en un estado caótico en el que sus mecanismos, como también el flujo de los neurotransmisores, se alteran. Como el esquema corporal también se distorsiona, se produce la sensación de que se abandona el cuerpo y se flota sobre él. En la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), se han realizado varias investigaciones sobre las experiencias cercanas a la muerte. Con relación a las visualizaciones extracorpóreas que mencionan los protagonistas, se cree que podrían ser producto de la confusión cerebral que se produce cuando el equilibrio entre el sentido del tacto y la vista se trastornan.
-El cerebro nunca duerme. Durante el sueño la neocorteza y el hipocampo trabajan para consolidar los recuerdos. Un equipo de científicos de la Universidad de Lübeck (Alemania) llegó a la conclusión de que, durante el sueño, el cerebro contribuye a memorizar sólo los recuerdos útiles, y lo hace durante un proceso en el que participan activamente la corteza prefrontal, que se ocupa de seleccionar lo importante, y el hipocampo, que se encarga de consolidar los recuerdos.
-La generación de impulsos nerviosos nunca se detiene. Para algunos investigadores, como Joe Dispenza, la cantidad de impulsos nerviosos que se desencadenan en el cerebro las veinticuatro horas del día es tan grande que supera a la cantidad de impulsos eléctricos de ¡todos los móviles del mundo!
-El cerebro tiene un extraordinario GPS. Y si bien la función visoespacial depende de la acción de un conjunto complejo de subsistemas, una de las estructuras más importantes que te han permitido situarte es el hipocampo, pues tiene un conjunto de neuronas especializadas llamadas células de lugar.

Bulos

-Los seres humanos sólo utilizan el 10% de su cerebro (con un 10% no podríamos dar ni un paso).
-La inteligencia se hereda (cómo ya se ha dicho, es la experiencia y el  trabajo diario lo que hace a un ser inteligente).
-El coeficiente intelectual muestra el nivel de inteligencia. (La inteligencia no es lo que miden los clásicos cuestionarios de coeficiente intelectual. Una persona inteligente es aquella que, además de manejar el vocabulario con fluidez, comprender rápidamente lo que lee, resolver cálculos con habilidad, tomar decisiones correctas y alcanzar sus objetivos, es capaz de relacionarse consigo misma y, fundamentalmente, con las demás).
-La agilidad mental comienza a deteriorarse a partir de los cuarenta años (a no ser que esté lesionado, el cerebro pierde agilidad cuando no se utiliza, no con la edad).
-El cerebro no genera nuevas neuronas a lo largo de la vida (el sistema nervioso sigue generando nuevas neuronas y células gliales a lo largo de la vida, incluso a edades avanzadas (neurogénesis adulta)).
-El daño cerebral es irreversible. (Desde un golpe en la cabeza hasta un accidente cerebrovascular (ACV) pueden dejar a un individuo en estado vegetativo. Sin embargo, no es siempre así. Aunque hay algunas neuronas que se dañan para siempre, es sorprendente la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones entre las que existen, por ejemplo, cuando se produce una lesión importante en el hemisferio izquierdo, el habla puede recuperarse porque parte de las funciones relacionadas con el lenguaje las asumen zonas del hemisferio derecho).
-Las emociones interfieren negativamente en la toma de decisiones (al contrario, las emociones actúan como una especie de GPS que se adelanta y guía el componente cognitivo para que no elija una alternativa perjudicial o negativa).
-En el futuro se podrán construir ordenadores que funcionen como el cerebro (la posibilidad de crear un robot capaz de sentir es imposible, aunque las emociones se analicen como estados funcionales del cerebro).
-Las personas felices utilizan menos su cerebro (sin embargo, las investigaciones confirman lo contrario: cuando hay una falta de estímulos placenteros, se produce un déficit de dopamina y baja o nula activación de los sistemas de recompensa, así que para el cerebro es más difícil realizar las funciones ejecutivas).
-Si no naces con buena memoria, estás sentenciado. (Los problemas de memoria pueden ser provocados por el estrés, el consumo de drogas, la falta de ejercicio físico, una mala alimentación, el pensamiento negativo o el déficit de otras funciones (como la atención). Con un diagnóstico y un entrenamiento adecuado, todo el mundo puede mejorar su memoria).

Los 10 trucos del neuroaprendizaje

1. Practica un deporte, camina, baila... Todas las actividades aeróbicas son buenas para que el cerebro aprenda.
2. Incorpora a tu vida la gimnasia cerebral: el entrenamiento neurocognitivo impartido por profesionales es fundamental para el aprendizaje.
3. Intenta vivir en un entorno estimulante: la familiarización, las rutinas y el aburrimiento son nocivos para el cerebro. Haz diferentes actividades y diviértete.
4. Lidera tus emociones para que no bloqueen las funciones ejecutivas de las que depende la capacidad de aprender. Los gimnasios cerebrales cuentan con técnicas muy efectivas para alcanzar este objetivo.
5. Duerme bien, proporciona a tu organismo el descanso que necesita.
6. Cuida tu cuerpo: no fumes, evita las sustancias tóxicas e infórmate sobre los alimentos que favorecen a tu cerebro.
7. Evita el estrés: pide ayuda profesional si notas que estás por encima de los niveles normales.
8. Utiliza todos los recursos que tengas a mano para mejorar tu memoria. De este modo, podrás establecer rápidamente las relaciones que necesita la generación de nuevos aprendizajes.
9. Utiliza todos los sentidos para aprender: si estás acostumbrado al aprendizaje auditivo, inténtalo con el visual. Si sueles usar el visual, prueba el auditivo. Cuantas más regiones del cerebro se activen, mayor será la capacidad para procesar, sinergizar y desarrollar nuevos conocimientos.
10. Enseña lo que aprendas: transmitir conocimientos suscita el aprendizaje.

10 claves para tener un cerebro feliz

-Ayuda a tu cerebro para que libere dopamina de forma natural. Vivir con optimismo, divertirte y disfrutar del placer y bienestar que seguramente merece tu vida. Lo segundo, ofrécete gratificaciones espirituales, como la generosidad y el altruismo (que activan poderosamente dicho sistema), y lo tercero, dedica parte de tu tiempo diario a las actividades aeróbicas. También comer plátanos y chocolate.
-Revisa tu teoría sobre la felicidad. Omite las creencias religiosas que te dicen que sólo serás feliz cuando mueras.
-No consumas energía cerebral en lo que no vale la pena. El cerebro utiliza bastante energía, se calcula que casi el 20% de la que consume todo el organismo. Resérvala para las cosas importantes. Ten presente que, tal como ocurre con los granitos de arena, en el cerebro todo suma... y también resta.
-Disfruta de las pequeñas recompensas. Las pequeñas recompensas, entendidas como estímulos agradables para los sentidos, son muchas y están al alcance de todos. Descúbrelas y disfrútalas.
-Evita el pesimismo. Al focalizar la atención en lo negativo, refuerzan los neurocircuitos asociados y, “a la corta” más que “a la larga”, sus ideas negativas se convierten en realidad.
-Aprende a lidiar con lo que no puedes controlar. Por ejemplo, Matthieu Ricard, un monje budista francés que vive en el Tíbet (de él se suele decir que es “el hombre más feliz de la Tierra”), dijo en una ocasión: “Si caemos al mar de las emociones negativas, podemos ahogarnos en ellas, o bien utilizarlas para nadar hasta la costa y salvarnos”.
-Mantén una vida social activa. ¿Eres de los que van del trabajo a casa y de casa al trabajo? Si es así, necesitas un cambio de actitud con carácter de urgencia.
-Busca las relaciones personales que te beneficien. Desde que el mundo es mundo, se sabe que las malas relaciones enferman y que el amor cura. Pero ahora la neurociencia lo está demostrando a nivel neurológico. Por ejemplo, se ha comprobado que el dolor físico y el malestar interior que genera el rechazo de los demás activan las mismas áreas cerebrales.
-Incluye actividades solidarias en tu vida. Salir con los amigos, ver una película o comer un montón de helado de chocolate, no son nada comparado con los efectos de una buena acción.
-La felicidad: uno de tus objetivos prioritarios ¿Eres feliz? Si no es así, ¿qué te lo impide? Excepto en casos extremos, como pérdidas afectivas de las que suele ser muy difícil recuperarse, es necesario saber por qué no se es feliz o no se alcanza la plena felicidad.

Diez consejos para retardar el envejecimiento cerebral y, fundamentalmente, para disfrutar de la vida

1. Ir al gimnasio cerebral: entrenamiento neurocognitivo y emocional.
2. Alimentarse de forma adecuada.
3. Practicar deporte o actividades aeróbicas. El ejercicio físico mejora las funciones cognitivas y aumenta la cantidad de neuronas en el hipocampo, favoreciendo la memoria.
4. Salir de la rutina, hacer cosas diferentes, viajar.
5. Evitar el estrés.
6. No fumar.
7. Dormir bien.
8. Evitar los apagones emocionales, mantener vivo el interés y la curiosidad.
9. Disfrutar de las pequeñas cosas.
10. Divertirse.


Conclusiones
El cerebro humano es el órgano más eficiente y complejo que ha creado la naturaleza. Aún con los avances tecnológicos de hoy en día su funcionamiento es para nosotros casi un misterio. Cada año se descubren nuevas funciones y aumentan las investigaciones neurológicas para comprender por qué el ser humano es como es y actúa como actúa. Una cosa sí es evidente, la percepción de la realidad está condicionada por la construcción que cada sujeto realiza sobre ella. Tal como dice el Talmud, “no vemos las cosas como son; vemos las cosas como somos”. Los mapas mentales comprenden el conjunto de ideas, valores y creencias que se configuran a lo largo de la vida. Actúan como potentes filtros a través de los cuales una persona organiza y da sentido a sus experiencias. Por eso acepta determinados puntos de vista y rechaza otros. Todos tenemos potencial para hacer una cosa u otra, aunque muramos sin saber de qué podríamos haber sido capaces si lo hubiéramos descubierto. No es entonces el cerebro quien nos limita sino que somos nosotros los que ponemos límites a nuestro cerebro y dejamos que se apague poco a poco por no ejercitarlo de la manera adecuada. Nosotros decidimos qué hacer con nuestra vida, aunque le echemos la culpa a nuestro intelecto por no hacer cosas que querríamos hacer. El 80% de las decisiones que tomamos en la vida tienen un origen emocional. Si supiésemos o quisiésemos ejercitar nuestro cerebro y enfocarlo hacia nuestro verdadero potencial a lo mejor Einstein sería uno más entre tantos. Quien sabe.