lunes, 13 de marzo de 2017

El veneno infalible

El veneno, como tantas otras cosas, se ha perfeccionado a lo largo del tiempo. Muchos han sido los que se han rendido a esta arma tan letal como popular (el Papa Borgia y Juan Pablo I, el emperador romano Claudio, los filósofos Sócrates y Séneca) y muchos otros lo han usado para distintos fines (como robar, enamorar, violar o asesinar). Con el paso del tiempo los venenos se han ido transformando, han evolucionado como un arma más. La evolución armamentística ha ido desde la lanza paleolítica pasando por la espada griega, el arcabuz medieval y el cañón moderno hasta la bomba atómica actual. Igual ha pasado con los venenos. Antes se extraían de las plantas y hoy se fabrican en laboratorios. El estramonio, la cicuta, la aldefa o la belladona han sido sustituidos por el gas sarín, el burundanga o el más terrible y mortífero de todos: el VX.

La muerte del hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-un ha sacado a la palestra un mortífero agente químico declarado por la ONU como arma de destrucción masiva. Este agente químico puede matar en diez minutos a una persona hecha y derecha con tan solo poner su piel en contacto con diez miligramos de esta sustancia. Es decir, una gota de este agente en tu mano y mueres en diez minutos tras perder los sentidos y sufrir terribles dolores de cabeza. Increíble. Para sobrevivir a este efectivo agente debes inyectarte atropina en esos diez minutos agónicos. ¿Y quién no lleva atropina en su bolso junto con las llaves y el monedero? Si por un casual ese día se te olvidó la atropina en casa puedes acercarte a un ambulatorio de la Seguridad Social (siglas SS, las mismas siglas que utilizaban unos chicos rubios y muy majetes que al igual que la SS española ayudaban a los indefensos compatriotas de tercio de siglo a sobrevivir para que pudiesen trabajar y sacar adelante el país) para que te la suministren sin hacer colas con solo  explicar los síntomas.

Lo peor del caso es que nadie está ya a salvo de morir de forma fulminante. Con este mortal agente químico en manos de chalados el mundo está en peligro. No sólo eso, una gota de VX en una moneda y adiós muy buenas mientras compras el pan. ¿Exagerado? Puede, pero el saber no ocupa lugar. Lo más triste es que haya gobiernos que dediquen millones de dólares en quitar vidas y no en salvarlas. ¿Se imaginan una bomba llena de VX que explota sobre cualquier ciudad del mundo? No habría manera de escapar.

En mi opinión, la muerte del hermanastro del dictador norcoreano a manos de dos mujeres malayas no es más que un aviso al resto del mundo. Kim Jong-un es el nuevo Doctor No con sus demostraciones de poder militar lanzando misiles nucleares sobre el Pacífico, asesinando a su tío o dejando caer una gota de VX en la piel de su hermanastro en un aeropuerto atestado de gente, con policías y servicios médicos en su interior. Una advertencia al resto del mundo: no me toquen los cojones o arderán todos en el infierno. El problema es que no solo hay un Doctor No en este miserable mundo llamado Tierra. Tenemos también al señor Putin, al señor Trump, a la señora Merkel, al señor Maduro, a nuestro queridísimo Mariano, etc. Ya sea por poderosos o por estúpidos el planeta corre un serio peligro de ser habitado únicamente por cucarachas. Es indignante que semejantes elementos gobiernen países y que su ilimitada inseguridad en sí mismos por tener micropenes y microhuevos pongan al resto de la humanidad en el centro de mira. Dime qué coche calzas y te diré qué tamaño de polla tienes.

No quiero crear alarma social pero es para acojonarse cuando descubres que una simple gota sobre tu cuerpo puede matarte en un cuarto de hora y que esa gota está en poder de semejantes personajes como los ya citados. Yo les diré algo, ser valiente y poderoso es combatir el hambre en el mundo e invertir millones para curar las enfermedades que asolan la población mundial. Eso sí es tener un par de cojones bien puestos y no enviar a otros a hacer lo que uno no se atreve. Si quieren guerra o saber quien es el más fuerte yo les pongo un ring en Las Vegas y ahí péguense de ostias hasta que sólo quede uno en pie. Si son tan cobardes que no quieren medir sus egos a puñetazos, yo les propongo que se masturben con palillos chinos a ver si un orgasmo les aclara las ideas. Hay que ver cuánto mal follado hay en el mundo.

viernes, 3 de marzo de 2017

Inmigrante ilegal en mi país

Les contaré un caso surrealista que he podido conocer de primera mano en estos días. Lo contaré en primera persona para que nadie pueda sentirse ofendido, pero les juro que es real. Es el siguiente.
Llego a mi país después de estar años viviendo en el extranjero para estar cerca de mi familia. Decido alquilar un piso, ya que tengo a la mujer embarazada y no es plan de estar para arriba y para abajo mirando pisos de compra, con todo lo que conlleva. Busco uno amueblado y en un lugar tranquilo donde mi futuro hijo pueda pasar sus primeros años sin sobresaltos. Y lo encuentro. Amueblado, limpio, seguro, etc. Es perfecto.
El propietario del piso me comunica que tuvo que echar a los antiguos inquilinos, unos jetas de mucho cuidado (españoles, para que no se diga), porque no pagaban el alquiler ni los suministros de agua, luz y gas. En principio bien, nada de qué preocuparme. Pero la alegría dura poco. Cuando llamo a la compañía eléctrica y del gas me comunican que para poner a mi nombre dichos suministros debo antes abonar la deuda ¡de los anteriores inquilinos! Es más, me amenazan con que si no la pago me cortarán la luz y el gas. Perplejo me pongo en contacto con el propietario del piso y le explico el problema. Después de pelearse él con tan infames compañías, la única solución que le dan es que yo haga un alta nueva, pagando cien eurazos, por supuesto. El propietario, muy amable él, decide ayudarme con el pago, aunque ninguno de los dos tenemos la culpa de que haya esa deuda. A los pocos días, cuando le informo de que siguen llegando cartas de los antiguos inquilinos solicitando el pago de seis meses de suministros adeudados, el propietario me comunica que ahora la deuda se la están solicitando a él por ser el dueño del piso y le amenazan con cortar la luz y el gas del piso donde vivo. Vamos, yo que he pagado religiosamente alta nueva y todas las facturas, me veo sin luz ni gas porque meses atrás unos hijos de puta españoles han decidido vivir a costa de otros. Increíble pero cierto, Spain is different. El problema es que la compañía de luz y gas no sabe el nuevo domicilio de los jetas y el número de cuenta que les dieron para domiciliar los pagos tiene más telarañas que la casa encantada. En resumen, la compañía eléctrica, esa que paga a expresidentes para que paseen su palmito por la oficina cobrando una millonada, decide que la deuda debe pagarse sí o sí, sea quien sea el deudor. Primera moraleja, en esta mierda de país puedes tener luz y gas y que la pague otro. Esto en el extranjero no pasa.
Al cabo de los cuatro meses el propietario consigue con mucho esfuerzo que la compañía se comprometa a pedir la deuda a quien realmente no ha pagado, aunque me consta que la asesoría jurídica de la empresa eléctrica le sigue llamando cada dos días y de malos modos le recuerda que debe pagar una deuda que no es suya.
Ahí no acaba la cosa. Decido empadronarme para tener acceso a los médicos del lugar, lógicamente, ya que mi mujer está embarazada y a mi me puede dar un síncope en cualquier momento. Pues bien, acudo al ayuntamiento con mi contrato de inquilino, mis facturas de luz agua y gas, mi dni, etc., y la sorpresa viene cuando me dicen que no puedo empadronarme en el piso en el que vivo hace tres meses porque ya hay gente empadronada en ese inmueble. ¡No puede ser! Le pido al funcionario que me lo explique mejor y muy amablemente accede. Con la ley en la mano, una ley que en este país los chorizos conocen mejor que los jueces, un inquilino (si el contrato no especifica lo contrario) puede empadronar a quien le dé la gana aportando sólo su contrato de alquiler y la documentación de los que se van a empadronar. Ese empadronamiento dura como mínimo seis meses. Estupefacto le pido al funcionario que me diga desde que día están empadronados los que no viven en mi casa. Con toda la calma del mundo me dice que hace menos de tres meses que se empadronó una pareja extranjera, que por la protección de datos no puede decirme más, y que en estos tres meses mejor que no me ponga malo. Eso sí, dándoselas de buen samaritano me ofrece un provisional para que por lo menos mi mujer tenga ginecólogo.
Oído esto llamo al propietario y le explico el caso. Alucina pepinillos, como yo y me dice que llevará la escritura del piso para demostrar que es el dueño y que yo debo ser el empadronado y no alguien que jamás ha vivido allí, y menos empadronados sin su consentimiento. ¿Creen que sacó algo en claro? Aciertan. La única solución que le dieron es que denunciase los hechos y con suerte en un mes podría empadronarme, con suerte. Increíble.
Así que aquí me veo, recién llegado a mi país con una deuda reclamada que no es mía, con la amenaza de que en un traspapeleo me corten la luz y el gas y sin seguridad social porque unos extranjeros que ni conozco están empadronados en un piso en el que pago cada mes sin demora el alquiler. Vamos, que los inmigrantes ilegales están mejor que yo en este país de mierda que es España.